EFEMálaga

La Organización Mundial del Turismo (OMT) está atenta a la evolución del coronavirus de Wuhan (China) y trabaja para dar una "respuesta coordinada" ante esta epidemia, que ha llevado a 60 países a adoptar "restricciones viajeras" que afectan al turismo, por lo que ha pedido "rigor".

En una entrevista con Efe, el director ejecutivo de la OMT, Manuel Butler, ha afirmado que "nadie sabe" cómo va a evolucionar el coronavirus, y aún "no hay datos suficientes" para determinar su impacto y si altera las previsiones de crecimiento del turismo a nivel mundial, fijadas este año entre el 3 y 4 por ciento.

"Los estados son soberanos, hay 60 países que ya han declarado de alguna manera restricciones viajeras, fundamentalmente de China hacia esos países, cuando no hay ninguna recomendación de la OMS (Organización Mundial de la Salud) en el sentido de cerrar fronteras o de no viajar", ha referido.

En la OMT trabajan para dar "una respuesta coordinada" ante esta situación porque "pensamos -ha enfatizado- que es nuestro papel y que es lo adecuado" ante una epidemia como el coronavirus, en la que "la respuesta debiera ser global".

Butler, que ha participado en un seminario de la Cátedra Peñarroya de Turismo Costa del Sol en San Telmo Business School, ha manifestado a Efe que la "otra derivada" de esta situación es cómo afecta en términos económicos esta epidemia a la "fábrica mundial" que es China, ya que la evolución del turismo está muy asociada al crecimiento del PIB.

LA OMT está en contacto con el resto de organizaciones de Naciones Unidas, así como con el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) y las principales asociaciones de turoperadores para abordar esta coyuntura, ante la que ha pedido "rigor" y "no crear pánico".

Ha incidido en que la "experiencia" enseña que el turismo se caracteriza por su "gran resiliencia" debido a "las ganas de viajar de la humanidad", que es algo "irrefrenable", y ha recordado que cuando después del SARS en 2003, las caídas de turismo en esa zona geográfica "se recuperaron rápidamente".

Por otro lado, en cuanto a la repercusión del Brexit en España, ha opinado que dependerá de la negociación, en la que "un factor fundamental" es la propiedad de residencias en España, cuyos titulares "alimentan en gran parte" los más de 18 millones de llegadas, unido a las barreras de entrada y el cambio libra-euro.

El embajador para España y Latinoamérica del WTTC, Adolfo Favieres, ha opinado que el turismo es "muy frágil", ya que está "acechado por mil cosas", como puede ser el terrorismo, epidemias o fenómenos naturales.

No obstante, se ha mostrado optimista sobre el futuro del sector, al afirmar que "todo ser humano pone en un lugar cada vez más preponderante el deseo de viajar y conocer" otras culturas.

En cuanto al Brexit, ha considerado que dependerá de cómo se negocie y "de la letra pequeña" porque "muchas veces detalles son los que motivan o frenan" a un turista, como por ejemplo la itinerancia de datos, y ha apuntado entre las fortalezas de España como destino la cercanía al Reino Unido.

En materia de sostenibilidad, Favieres ha destacado el esfuerzo de la industria aeronáutica por disminuir su huella ambiental y ha opinado que las aerolíneas deberían "hacer su propio plan Renove" para tener aviones que contaminen menos y "ganar tiempo" hasta que lleguen los motores híbridos, que "llegarán".

Para el vicepresidente de la Mesa del Turismo y primer ejecutivo de Intermundial, Manuel López Muñoz, en el mercado emisor español se observa actualmente una "recolocación" de viajeros, que se desplazan de Asia a otros lugares, como América del Norte o África.

En el caso de España como receptor de turistas, ha subrayado la importancia de que sea "capaz de dar seguridad y servicios a 84 millones de personas extranjeras", casi el doble de su población.