EFEGranada

Una treintena de asociaciones vecinales de Andalucía, Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid, Navarra y País Vasco se han agrupado a través de una coordinadora para exigir al Gobierno central una regulación para las viviendas de uso turístico.

Estos colectivos se han unido para defender conjuntamente sus derechos en unos momentos en los que creen que la "turistificación y la vertiginosa y descontrolada" expansión de las Viviendas de Uso Turístico (VUT) están degradando la calidad de vida de las ciudades y expulsando al vecindario de sus barrios.

La primera acción de la recién constituida Coordinadora de Asociaciones de Vecinos de Barrios Turísticos ha sido solicitar a los Ministerios de Fomento e Industria tener voz y voto en la regulación de las Viviendas de Uso Turístico.

Alarmada por las noticias de reuniones sectoriales entre el Gobierno y la empresa Airbnb, la coordinadora ha registrado cartas al ministro de Fomento, José Luis Ábalos, y a Isabel Oliver, secretaria de Estado de Turismo, dependiente del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

En ellas solicitaba tener reuniones para dar a conocer sus peticiones y estar presentes en las reuniones que tengan como finalidad el estudio de la situación legal futura de estos negocios, según han informado hoy en un comunicado dos de las asociaciones de Granada.

La Coordinadora de Asociaciones de Vecinos de Barrios Turísticos espera que la administración del Estado aborde esta problemática, aunque considera "inconcebible" que los encuentros de trabajo se hayan planteado hasta ahora sin la participación de los representantes de las asociaciones de vecinos "víctimas del fenómeno".

La coordinadora agrupa a federaciones, plataformas y asociaciones vecinales de todo el Estado de ciudades afectadas gravemente por los fenómenos de "gentrificación", pérdida de calidad de vida e incremento exponencial del precio de la vivienda residencial fuertemente ligados a un modelo de industria turística intensivo y caracterizado por la desregulación.