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Promover el ecoturismo como herramienta de desarrollo sostenible y conservación a la vez que buscar mecanismos para reducir los impactos de la actividad turística sobre la biodiversidad centra el encuentro que, auspiciado por UICN, hoy celebran en Málaga 25 organizaciones de ocho países diferente.

Entre los participantes figuran representantes de entidades de gestión de espacios protegidos y del ecoturismo, universidades, oenegés y mayoristas de viajes de Croacia, España, EE.UU, Francia, Italia, Libano, Marruecos y Reino Unido.

El encuentro, organizado por el Centro de Cooperación del Mediterráneo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN-Med) y el Ayuntamiento de Málaga, pretende ser un "espacio para el debate" en el que los participantes puedan identificar objetivos comunes, crear oportunidades de colaboración y diseñar nuevos proyectos.

"Estamos estableciendo objetivos ambiciosos para ayudar a reducir el impacto ambiental del turismo en nuestra costa y defender las áreas protegidas aprovechando el ecoturismo como un mecanismo para lograr sus objetivos de conservación", ha explicado el director de UICN-Med, Antonio Troya.

La UICN-Med está trabajado, también, en el diseño de instrumentos para medir el impacto ambiental de los productos turísticos a partir de la metodología de la Huella Ecológica, detalla la organización en un comunicado.

Muchas de las entidades que participan en el debate forman parte del programa DestiMED, cofinanciado por la Unión Europea, con el objetivo de conservar las áreas protegidas del Mediterráneo y apoyar a los socios del sector privado, proporcionándoles herramientas para desarrollar, gestionar y promover paquetes de turismo sostenible.

Uno de los resultados de este proyecto europeo es la creación de la Red MEET (Mediterranian Experience of EcoTurism), una asociación regional encargada del cuidado de las áreas protegidas del Mediterráneo, entre las que destaca el Parque Nacional de Sierra Nevada en Andalucía.

Además, la Red MEET "está ayudando" a cambiar la percepción del mercado de la oferta del Mediterráneo hacia un modelo de turismo "4C: Conservación, Compasión, Conexión y Comunidad", según UICN.

La ciudad de Málaga, según ha destacado el director de Medio Ambiente y Sostenibilidad del Ayuntamiento, Luis Medina, "se compromete seriamente a garantizar que la economía del turismo funcione para todos, y eso incluye la biodiversidad".