EFELas Palmas de Gran Canaria

Casa África acoge desde este jueves y hasta el 30 de diciembre la muestra con la que el periodista Xavier Aldekoa y el fotógrafo Alfons Rodríguez tratan de explicar cómo viven los "indestructibles" que marcarán el futuro de un continente donde nacerán dos de cada tres niños del mundo en 2050.

Cuarenta y cuatro imágenes de gran formato, acompañadas por textos del corresponsal de "La Vanguardia" en África, forman esta exposición itinerante que recala en Gran Canaria para mostrar "sin victimismos" once historias, "amargas" unas y "esperanzadoras" otras, pero todas de esfuerzo y superación, de niños y adolescentes de Etiopía, Chad, Mali, República Democrática del Congo, Madagascar, Mozambique, Gambia, Uganda, Cabo Verde y Guinea Bissau.

Aldekoa y Rodríguez han explicado a Efe que su proyecto "Indestructibles", que aglutina esta exposición, un libro de periodismo narrativo, la página web "www.indestructiblesafrica.org", un libro fotográfico, un documental y una novela gráfica, invita a conocer distintas realidades de la generación del futuro de África para que el público pueda "empatizar" con unas circunstancias que pueden no ser tan distintas a las suyas.

Son once historias de niños de entre cero y 18 años con las que sus autores tratan de contar lo que ocurre en un continente en continuo cambio del que se suele sobreexponer "lo negativo y abusar de los clichés" para contribuir así a que se entienda mejor, ya que "el mundo será más africano a partir de 2050", ha afirmado Aldekoa.

"Las personas se definen no sólo por lo que les ha pasado, sino por lo que hacen con lo que les ha pasado, y eso es lo que ocurre en estas historias", de entre la que los periodistas han destacado, por su complejidad y por su impacto, la de Rodrigue y Gloire: dos niños soldado que forman la guardia personal de un general en el este de la República Democrática del Congo, que muestra que "la violencia hacia los niños sigue estando a la orden del día".

Pero "Indestructibles" también visibiliza el impacto que el movimiento feminista está teniendo en un continente en el que viven 1.300 millones de personas, y que lleva a la gambiana Hawa a soñar con ser fotoperiodista, pese a ser una profesión históricamente masculina.

Este proyecto también llama la atención sobre el extraordinario avance de las energías renovables en África y cómo esta evolución llega incluso a cambiar los sueños de la niña caboverdiana Giovana, de 12 años, quien decide que quiere ser cantante para emular así a Cesárea Évora después de que la llegada de la energía solar a su pueblo, Monte Trigo, le brindara la posibilidad de escuchar la radio.

"Los pequeños cambios en el continente suponen grandes cambios para sus habitantes. A través de estas sencillas historias intentamos normalizar África y explicar los retos y anhelos" de su infancia, unos niños que "tienen sus momentos de alegría y felicidad, pero también de drama y confusión, como los puede tener un adolescente de aquí", asevera Alfons Rodríguez.

Aunque hay que denunciar con toda firmeza que la violencia contra los niños ocurre en África, con los niños soldados por el avance del yihadismo, el secuestro de menores y con otros que duermen en la calle, también hay evolución y mejoras que hay que tener en cuenta para hacer una mirada mas justa y honesta hacia el continente y atreverse a tender puentes hacia esas sociedades, apostilla Aldekoa.

El autor de "Océano África" e "Hijos del Nilo" y cofundador de la revista "5W" admite que sus 18 años de trabajo en África y los niños con los que ha tratado para sacar a la luz este último proyecto le han enseñado "que cualquier personas es mucho más que la herida" que pueda sufrir en un momento de su vida.

"Eso lo ves en niños que intentan salir adelante pese a que el contexto se lo pone dificilísimo y que se toman la vida con una actitud que les permite avanzar y eso son aprendizajes. Al continente se le suele mirar con temor y paternalismo y creo que también es importante intentar aprender de 1.300 millones de personas que llevan miles de años conviviendo con un sentido de la comunidad muy importante", afirma.

Sobre los brotes racistas declarados en Gran Canaria en el contexto del repunte que registran los flujos migratorios procedentes de África en esta frontera sur de Europa, Aldekoa ha estimado que "en un momento en el que el odio y el miedo se está extendiendo en Europa y toma formas políticas en algunos lugares, es más importante que nunca tener altura de miras políticas, afrontar los problemas que se derivan de algunas situaciones y no edulcorarlas".

"Si miramos la historia, los países que han conseguido vehicular de manera positiva la inmigración son los que más se han desarrollado, solo hay que mirar a Estados Unidos, que no se podría concebir sin la inmigración que hubo en su época. La inmigración puede ser una oportunidad económica y de aprendizaje, hay que poner recursos para apoyar a gente que llega desesperada para que toda la sociedad los vea como una oportunidad, y no como una amenaza, como ocurre a veces", recalca. EFE