El investigador Benjamín Reyes ha recuperado la historia de La Laguna a partir de su primer cementerio, el San Juan, pues la investigación le ha ayudado a desentrañar datos sobre el registro de elefantiásicos de la ciudad y sobre los cinco accidentes aéreos registrados en Los Rodeos.

Benjamín Reyes señala en un comunicado que el libro "Camposanto de San Juan (1814-1983). Historia de la ciudad de La Laguna a través de su primer cementerio", ha sido publicado por Ediciones Idea y cuenta con el patrocinio del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Tenerife.

La obra pudo no haber visto nunca la luz porque un incendio acaecido en las dependencias de la necrópolis lagunera a mediados de los 80 del siglo pasado pudo haber hecho desaparecer su documentación, pasto del fuego, explica.

Afortunadamente, se lograron salvar cerca de 100 cajas con información histórica que alberga el Archivo Municipal de La Laguna.

El investigador defiende la tesis de que el camposanto de San Juan cuenta la historia de la ciudad de La Laguna de los siglos XIX y XX y la investigación "va de la ciudad de los muertos a la ciudad de los vivos".

Primero cuenta la historia del cementerio y luego la historia de la ciudad nivariense desde la Guerra de Independencia (1808-1814) a los accidentes de los Rodeos (1956-1977), pasando por la Guerra Civil Española (1936-1939).

El libro desvela que la primera persona que se enterró en el camposanto de La Laguna fue Juan Rodríguez Toste, el 4 de julio de 1814.

Se prosigue así la tradición iniciada con el camposanto de San Rafael y San Roque de denominar al cementerio con el nombre de la primera persona que era enterrada.

El principal objetivo de esta investigación es resucitar la historia y entre las historias que se han rescatado del olvido destaca la de Santiago Cuadrado Díez, comandante de la Guardia Civil de la capital tinerfeña que, el mismo día del Alzamiento que da inicio a la Guerra Civil, perdió a su hijo Santiago Cuadrado Suárez, un soldado voluntario de 17 años del Regimiento de Infantería de Tenerife, víctima de un disparo.

Entre los numerosos personajes históricos que allí reposan figuran Luis Florencio Román y Machado (circa 1755-1841), que participó en la Gesta de 1797 frente al ataque del almirante Horacio Nelson, donde tuvo una destacada actuación; a Alfred Rensonnet 1868-1921), que fue ingeniero director del primer tranvía de Tenerife, que se inauguró en 1901 y perduró hasta 1956; o a José Rodrigo Vallabriga (1876-1965), que proyectó numerosas obras en Canarias, como la reforma de la Catedral de La Laguna (1905).

"La historia no solo se escribe con alcaldes, militares o el estamento aristocrático sino también con el resto de la sociedad como lo demuestra el caso de las lavanderas de la fuente de Las Negras, lideradas por las hermanas Pérez, que emprendieron una reclamación contra el juez municipal Carlos Vega al ser vulnerados sus derechos de lavar la ropa en un espacio público", afirma Reyes.

La investigación recupera asimismo un registro de elefantiásicos de 1853, que pone de manifiesto que La Laguna era una ciudad poco higiénica, donde existían enfermedades "hoy consideradas tercermundistas".

Asimismo, se rescatan las historias de los cinco accidentes de Los Rodeos vinculados al camposanto como es el caso de la primera víctima mortal que data de 1956: Emilia Amador, que falleció tras estrellarse un avión sobre su casa en Los Baldíos.

Benjamín Reyes es licenciado en Historia del Arte y Periodismo y como investigador ha llevado a cabo la documentación, entrevistas y producción del documental "Amaro Pargo: entre la leyenda y la historia (2017)". EFE