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El Gobierno de Canarias digitalizará en tres dimensiones más de 220 grabados podomorfos distribuidos en la montaña de Tindaya (Fuerteventura), que posiblemente alberga la mayor concentración de este tipo de grabados en el mundo y afrontan graves riesgos para su conservación.

La Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, promotora de esta iniciativa, indica en un comunicado que la presencia de grabados rupestres le ha valido a Tindaya su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), por lo que cuenta con la máxima figura de protección y de reconocimiento, aunque solo en la parte superior de la montaña.

No obstante, su protección jurídica no garantiza su protección física, pues los podomorfos presentan problemas de conservación por encontrarse al aire libre, fruto de la erosión natural del agua o del viento, intentos de expolio, pasando por actos vandálicos y por las inminentes consecuencias del cambio climático.

Se trata por tanto de un patrimonio sensible y frágil, seriamente amenazado, que demanda acciones urgentes de documentación integral capaces de asegurar su supervivencia y Patrimonio Cultural ha decidido, en paralelo a la digitalización en 3D de más de 224 grabados podomorfos, distribuidos en 111 paneles, encargar también la documentación 3D de los paneles intervenidos por la población aborigen.

Además, se realizará un estudio integral por parte de la empresa especializada Arqueocanarias para la protección de todos los bienes arqueológicos y etnográficos que contiene este singular espacio.

Se trata así de dar respuesta a la solicitud cursada por el Cabildo de Fuerteventura para que la totalidad de los elementos arqueológicos y etnográficos gocen de este reconocimiento y protección a través de la figura de BIC.

En caso afirmativo, se podrá promover la ampliación de la delimitación hasta donde se considerase necesario, completando e integrando la totalidad de los valores de Montaña de Tindaya, o bien se podría iniciar otro expediente nuevo de BIC para la misma finalidad.

La directora general de Patrimonio Cultural, Antonia Perera, subraya que se trata de “acciones relevantes para mesurar adecuadamente el valor excepcional" de este conjunto, así como para poder resolver cuestiones históricamente de gran importancia para las Islas Canarias como el origen de su poblamiento aborigen.

Este estudio contempla la prospección superficial de la montaña y las llanuras limítrofes para localizar los diferentes elementos arqueológicos y etnográficos existentes, sobre todo en aquellas zonas situadas fuera del espacio ya delimitado como BIC.

También se llevará a cabo la topografía de las zonas y elementos identificados, la fotografía aérea de los yacimientos con dron para complementar la topografía y fotografías generales y de detalle.

Finalmente, se hará también una diagnosis para el conocimiento exhaustivo del grado de conservación y las afecciones reales y potenciales a las que están expuestos los bienes patrimoniales asociados a la montaña.

La Dirección General de Patrimonio Cultural impulsa ambos proyectos con el fin de incrementar el conocimiento sobre las manifestaciones rupestres en la isla de Fuerteventura, a través del estudio del sitio.

Se pretende por ello documentar digitalmente todos los grabados podomorfos existentes en Tindaya como una estrategia para favorecer su conservación a largo plazo, catalogar todos los podomorfos y fijar una primera caracterización tipológica, avanzar en la correlación entre los de Tindaya y otros podomorfos localizados en otras partes del planeta y contribuir en la concienciación de la importancia de proteger el registro rupestre, que es un patrimonio excepcional.

Explica Patrimonio Cultural que la fotogrametría constituye una técnica de registro de grabados rupestres que permite realizar su documentación sin necesidad de mantener ningún tipo de contacto físico con ellos.

Está previsto realizar la totalidad de los trabajos tanto de campo como de gabinete en cinco meses, aunque la duración prevista queda condicionada por las posibles restricciones de movimiento derivadas de las medidas impuestas para luchar contra el Covid-19. EFE

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