El Archivo Municipal de La Orotava se ha convertido en el primero de Canarias en contemplar la tradición oral como fuente de conocimiento, además de como una importante herramienta de investigación para la reconstrucción del pasado.

En un comunicado el Ayuntamiento de La Orotava asegura que, a pesar de ser un procedimiento en numerosas investigaciones y trabajos, los archivos no guardan “estos importantes recursos”, pero “a partir de ahora sí se hará, para su custodia, catalogación, consulta y conservación en las mejores condiciones”, apunta la alcaldesa accidental y concejala responsable de Archivos y Biblioteca, Delia Escobar.

Por este motivo, el consistorio ha abierto convocatoria a investigadores, colectivos, asociaciones, estudiantes e instituciones que quieran hacer uso de este recurso, de tal forma que aquellos trabajos e investigaciones basados en la oralidad cuenten con una institución "que los proteja y salvaguarde" pudiendo incluso, en los casos que cuenten con autorización, servir como fuente de consulta a otros investigadores, detalla la nota.

En esta primera etapa del proyecto se contemplará la recopilación y custodia del material, aunque para las siguientes etapas se valora, incluso, la recopilación de entrevistas y la realización de otras de forma inédita a fin de poder revalorizar la oralidad como fuente de conocimiento, “ya que hasta el momento ningún archivo del archipiélago contempla estos servicios”, continúa Escobar.

Actualmente, el Archivo cuenta con 2.490 metros lineales de documentación, contiene 18.201 cajas de documentos; 4.593 libros administrativos; 78.973 fotografías, así como 5.690 carteles y 2.424 programas y folletos.

Además, cuenta con una biblioteca auxiliar especializada en historia local y archivística, una colección de sellos de caucho y un pequeño museo con elementos utilizados para la elaboración y reproducción de documentos.

En lo que respecta al año 2020, las actividades desarrolladas estuvieron marcadas por la pandemia.

Durante esta etapa se intentó dar curso a las solicitudes de los usuarios por vía telefónica, correo electrónico y redes sociales.

Además, se trabajó en la redacción de los artículos del blog del archivo y en incluir documentos digitalizados.

En la gestión documental, el número de transferencias de documentos desde las oficinas fue menor al año anterior, pero con una mayor cantidad de unidades documentales.

En concreto, se recibieron 1.520 nuevas cajas documentales y 17 nuevos libros administrativos, incrementándose el fondo documental en aproximadamente 38.082 nuevos documentos.

En cuanto a las donaciones, que enriquecen y completan la información sobre la historia de La Orotava, se recibieron 17, en su mayoría fotografías.

En relación a los servicios, en 2020 se tramitaron 883 peticiones de información, principalmente entre julio y octubre.

Estas peticiones llevaron a la consulta de más de 18.520 documentos, un 60 por ciento con finalidad administrativa y un 40 por ciento histórica.

En cuanto a la labor de difusión, el Archivo realizó dos exposiciones, una muestra fotográfica sobre los carnavales en la Villa a lo largo del tiempo y una versión virtual de “Entre carteles de las fiestas”.

Destaca, asimismo, el incremento en el número de documentos digitalizados para la web, con más de 15.000 páginas digitalizadas.

La mayoría, unas 13.522 páginas, se corresponden con los libros de actas del pleno, desde el 2 de junio de 1841 hasta el año 1899.

Junto a estas actividades, el Archivo también ha contribuido a la realización de trabajos de investigación y publicaciones, y ha publicado el calendario anual del Archivo que ayuda a difundir su fondo fotográfico.

El objetivo de todas estas acciones, es que los documentos que forman el patrimonio documental de La Orotava se conserven, se conozcan y permanezcan vivos “para que sea disfrutados por todos”, concluye la nota. EFE