EFESanta Cruz De Tenerife

La consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, María José Guerra, ha reconocido este viernes que hay un problema de relevo generacional en la Universidad de La Laguna (ULL), mientras que la rectora de esta universidad, Rosa Aguilar, ha dicho que ya se llega tarde porque en los próximos cuatro años se jubila el 55% de la plantilla.

La consejera y la rectora han hecho estas declaraciones a los medios de comunicación tras reunirse por primera vez para hablar de la financiación de las dos universidades públicas canarias y la renovación de sus plantillas.

Ambas han coincidido en que el mayor reto al que las universidades se enfrentan es a la renovación de sus plantillas, lo que, ha alertado la rectora de la ULL, va a afectar tanto a la docencia como a la investigación.

Por este motivo la rectora de la ULL ha abogado por establecer un plan para renovar las plantillas y así no perder las investigaciones en marcha.

También la consejera ha dicho que "reconoce" el problema referente a la renovación de las plantillas y lo ha calificado como "un problema enorme que va a llevar un esfuerzo presupuestario considerable".

Rosa Aguilar ha destacado que "evidentemente" es necesaria una mayor financiación, que no ha querido hacer pública hasta que lo estudie la Consejería.

Tampoco ha querido dar cifras María José Guerra, quien ha admitido que se trata de un "puzzle complicado" y ha afirmado que "al final" los ajustes presupuestarios son siempre un baño de realidad.

No obstante, la rectora ha opinado que de nada sirve que el Gobierno destine mucho dinero en un momento dado a una investigación y al año siguiente no, lo que, a su juicio, es "tirar a la basura el dinero".

En este sentido, ha reclamado financiación suficiente y estable para poder situar a la ULL entre las 500 mejores universidades del mundo según el ranking de Shanghai.

Sobre las jubilaciones en la ULL, ha señalado que en 2019 la universidad tendría que tener profesorado preparado para entrar a investigar y dar clases y ha alertado de la necesidad de actuar de forma rápida porque "ya llegamos tarde".

Ha avanzado que en la ULL se han tomado la primeras medidas para afrontar este "gran reto", como sacar los contratos de méritos para que los profesores senior puedan seguir vinculados con la universidad y también medidas para mejorar la situación de precariedad de los jóvenes.

La rectora ha explicado que el problema generacional en la ULL se produce porque la generación del baby boom se jubila ahora en masa, lo que deriva en "un problema de justicia intergeneracional".

A esta circunstancia se suma "la malísima suerte" de sufrir diez años de crisis en los que no ha habido renovación natural de las plantillas.

Ha asegurado que "dado que la cuestión presupuestaria es la más urgente", la Consejería va a diagnosticar el problema y analizar diversas fórmulas a ver con cuál se puede garantizar que las dos universidades canarias conserven su potencial investigador y mantengan y renueven su potencial docente.

Asimismo, Guerra ha anunciado la puesta en marcha de un observatorio canario de la educación para trabajar en la educación universitaria y no universitaria.

El objetivo de este observatorio, ha detallado, es consolidar un espacio para los diagnósticos y afrontar los grandes problemas planteados, como el fracaso escolar o que muchos indicadores ponen a Canarias a la cola del Estado.