EFELas Palmas de Gran Canaria

El Gobierno de Canarias incentivará el interés de la población por su historia y por hacer cine desde la adolescencia con un nuevo festival presentado este martes que premiará cortos sobre identidad y tradiciones isleñas de autores de entre 14 y 30 años.

Creadores que desde el 1 de diciembre al 15 de enero podrán presentar sus películas, de dos minutos y medio de duración y de temática canaria, a un certamen que repartirá 8.000 euros en premios bajo el nombre "Nieves Lugo. Juventud e Historia", que rinde homenaje a una pionera cineasta tinerfeña que ya en los años 30 del siglo pasado comenzó a rodar imágenes en movimiento de fiestas y costumbres del archipiélago y hasta pequeñas piezas de ficción.

Todo ello cuando apenas había en el mundo mujeres directoras, impulsadas por una primera autora que se atrevió a hacer sus propios filmes no muchos años antes, en 1910, y cuyos pasos han logrado seguir muy pocas aún en nuestros días, cuando solo un 10 % de las películas que se hacen en el planeta tienen sello femenino, según ha destacado el creador grancanario Armando Ravelo.

Como director del festival y autor de gran parte de los pocos trabajos dedicados a la prehistoria y a la conquista del archipiélago desde la visión de los aborígenes que existen en su filmografía, Ravelo ha alabado esta iniciativa, de la que ha dicho que es "un honor" ser partícipe, como síntoma de "una nueva sensibilidad institucional" para con la historia y el cine de las islas.

Una sensibilidad que no existía, ha dicho, cuando hace una década apostó por llevar a la gran pantalla hitos del devenir colectivo de los canarios con su cortometraje "Ansite", que narra los últimos momentos de la resistencia nativa frente a los conquistadores castellanos en Gran Canaria.

Hasta el punto de que desde entonces, según ha relatado, tuvo que resignarse a rodar solo cortos, por falta de financiación y ausencia de apoyo institucional alguno, al persistir en un empeño por dejar constancia filmada de hechos históricos de su pueblo que apenas fue reconocido hasta que en este 2021 logró "un claro éxito de público y de crítica" con su primer largometraje, "La piel del volcán".

Trabajo de 90 minutos de duración que ha destacado que llevó a cabo con un exiguo presupuesto de 200.000 euros, muy inferior al millón de euros que, de media, cuesta un película de esa entidad actualmente, pero que le valió alcanzar cuotas de público en salas comerciales desconocidas en estos tiempos en toda España, cercanas a los 200 espectadores por sesión, y halagos desde distintos lugares del país.

Reconocimientos que ha asegurado desconcertaron a colegas de otros puntos de la geografía nacional, que "decían: si tus proyectos los hubieras hecho en Euskadi o en Cataluña te habrían financiado ya por lo menos cuatro o cinco largometrajes", en lugar de tener que conformarse con rodar unos pocos cortos durante años y años.

Por ello, Armando Ravelo ha agradecido esta propuesta, que ha afirmado es necesaria porque "en Canarias -ha argumentado- hay que erradicar esa percepción tradicional de que para triunfar en el cine hay que salir de aquí, y hacer ver que reflejar en la pantalla nuestra historia no solo es posible, sino es un derecho y hasta un deber".

Acorde a ese discurso, la consejera de Derechos Sociales del Gobierno Autónomo, Noemí Santana, cuyo departamento subvenciona el festival, ha declarado que para el Ejecutivo del que forma parte "es una apuesta clara promover el cine hecho en Canarias", como forma de impulsar una nueva industria que dé salidas profesionales a los jóvenes.

Algo que se pretende lograr teniendo al archipiélago "no solo como un mero plató", que es lo que ha sido habitualmente en producciones nacionales e internacionales que en los últimos años se han rodado en las islas al amparo de sus ventajas fiscales, "sino buscando que sea un referente nacional e internacional hablando de la identidad y la historia propias", ha recalcado.