La Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias ha iniciado un innovador diagnóstico en tres dimensiones de grabados rupestres en el archipiélago para evitar el deterioro de los que se hallan en la Cueva del Agua, en El Hierro, sometida a una paulatina degradación.

Es la primera vez que se aborda una diagnosis de esta amplitud para los grabados rupestres de Canarias en busca de soluciones para su conservación, ha precisado este lunes el área cultural del Gobierno de Canarias en un comunicado.

La Cueva del Agua se localiza en el acantilado conocido como “El Risco de los Herreños”, en la comarca de Isora del municipio de Valverde, a unos 1.080 metros de altitud.

Se trata de un tubo volcánico que se divide en dos ramales, de unos 30 metros de eje longitudinal, que cuenta con cuatro sectores de grabados rupestres.

La cueva sufre un proceso de deterioro, principalmente por factores ambientales, que afecta de manera preocupante a los grabados rupestres, ha indicado el Gobierno, que advierte de podría producirse una paulatina degradación formal y estructural.

Por ello se ha iniciado un registro, estudio y diagnóstico detallado del estado de conservación a cargo de la empresa espcializada Arqueometra, bajo la dirección de Juan Francisco Navarro, profesor titular del Departamento de Prehistoria de la Universidad de La Laguna.

El objetivo principal del proyecto es el registro de los elementos culturales aplicando sensores pasivos de captura y medición de imágenes métricas (3D) para obtener una documentación que sea fiel copia de la realidad y tener una base gráfica para el control de deterioro y estudio de los grabados rupestres.

Esta intervención pretende funcionar como plan director y eje conductor de futuras fases de trabajo de actuaciones directas de conservación y otras indirectas de conservación preventiva.

En su conjunto, este estudio, informe diagnóstico y propuesta de conservación es muy innovador y sería la primera vez que se abordaría una diagnosis de esta amplitud para los grabados rupestres de Canarias, añade.

Se trata de “una apuesta muy interesante para la investigación, que busca soluciones para la conservación de las manifestaciones rupestres, que servirá de ejemplo y como base de un protocolo de actuación frente a los riesgos de desaparición total o parcial de las zonas grabadas de muchas estaciones rupestres de las islas”, puntualiza la directora general de Patrimonio Cultural, Antonia Perera.

El propósito es frenar el deterioro material de la Cueva del Agua y, con ello, la pérdida de sus valores arqueológicos, artísticos e identitarios.

Uno de los objetivos del proyecto es realizar un estudio geológico que estime el grado de alterabilidad de los materiales, de los procesos condicionantes y la capacidad portante de la bóveda de la cueva con una completa caracterización petrológica de los materiales (composición de roca madre y pátinas), así como de una identificación de sus propiedades petrofísicas (porosidad, humedad, temperatura, residencia, elasticidad) y un análisis estructural del tubo volcánico.

La documentación geométrica elaborada supone un trabajo cuidadoso de topografía arqueológica basado en la reconstrucción volumétrica de la estructura del yacimiento, agrega la Dirección General.

Esta información permite verificar, mediante simulaciones, los distintos efectos de los agentes a los que se verá sometido a lo largo del tiempo pero, a corto plazo, desde el punto de vista de las medidas preventivas, la documentación geométrica abre la posibilidad de observar los procesos que actúan en la superficie del yacimiento a través de registros de estados sucesivos en diferentes controles.

Esto no solo sirve para explicar la desigual resistencia y su vulnerabilidad a los agentes atmosféricos y antropogénicos presentes en su entorno de seguridad, sino que facilita unos conocimientos precisos para evaluar y formular las medidas más idóneas para su conservación.

Para proporcionar una adecuada difusión de la metodología desarrollada y los resultados obtenidos, se prevé contemplar una publicación científico-técnica firmada por este equipo investigador multidisciplinar y con especialistas del campo de la geología, la conservación, la geomática y la arqueología. EFE