El Cabildo de Tenerife informó este viernes de que se investigará si existen más restos guanches en el entorno de la cueva de Chío, en el municipio de Guía de Isora, donde el año pasado se encontraron de forma casual restos de dos recién nacidos guanches.

Para ello el área de Patrimonio Histórico de la corporación insular contratará a la empresa Prored (Arqueología, Patrimonio y Sociedad) con el objetivo de realizar la documentación geométrica, recogida de material arqueológico y sondeo de esta zona por importe de 15.544 euros.

La consejera insular de Patrimonio Histórico en funciones, Josefa Mesa, destaca en un comunicado que el interés científico de esta iniciativa, que permitirá conocer el contexto de los restos humanos recuperados y estudiar el yacimiento funerario.

Se trata de un depósito infantil localizado en el malpaís volcánico de Guía de Isora, alejado de otros yacimientos aborígenes inventariados, explica.

En cuanto a los restos de recién nacidos encontrados el año pasado, uno de ellos conserva una parte importante de sus tejidos blandos y se encontró envuelto en un fardo cosido con piel de animal mientras que del otro, que está completamente esqueletizado, solo quedaban pequeños fragmentos de piel.

Por otro lado, casi 300 alumnos de siete centros públicos de Infantil y Primaria de los municipios de la comarca de Acentejo han participado durante dos meses en el taller de arqueología "Una excavación en mi huerto escolar".

Esta iniciativa ha permitido acercar a los niños la metodología de una excavación arqueológica insertándola de manera transversal en las diversas asignaturas.

Así, los alumnos han participado en el trabajo de campo durante todas sus fases: excavación, toma de datos, documentación, limpieza y clasificación en inventario de los diversos materiales.

Paralelamente a estas tareas, el objetivo esencial de los talleres ha sido también aproximar a los niños al conocimiento del rico patrimonio arqueológico de Tenerife a través de charlas impartidas por las arqueólogas responsables del proyecto que, de forma lúdica, han fomentado el interés de los más pequeños por el aprendizaje y el conocimiento del patrimonio aborigen de la isla. EFE