EFELas Palmas de Gran Canaria

El escritor Julio Llamazares presenta en la Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria 'Primavera extremeña', un libro que nace "de la reflexión" y de dos fenómenos contrapuestos "el cataclismo que produjo la pandemia y la llegada de la primavera".

Se trata, ha indicado el autor minutos antes de su presentación en el parque Santa Catalina, de "palabras para explicar sentimientos y pensamientos" sobre "esa necesidad de cambio, porque no podíamos seguir viviendo como vivíamos", y también "de empezar a valorar lo que tenemos porque éramos felices y no lo sabíamos" y es "cuando pasa algo terrible cuando se vuelve a apreciar la belleza de la normalidad".

"Ver salir el sol por las mañanas y salir a la calle" son cosas cotidianas que se valoraron con el confinamiento y son esas sensaciones las que "deberíamos recordar".

El escritor ha recalcado que "la naturaleza puede vivir sin nosotros pero nosotros no podemos vivir sin ella".

La primavera fue una estación en la que volvió "a revivir la naturaleza mientras el mundo se desmoronaba con la llegada de la pandemia" derivada de la covid.

Para el escritor, esta situación generó "una oportunidad" para escribir un libro y para repensar ciertas cosas, porque "la pandemia y este tipo de cataclismos" hicieron que "se encienda la chispa y la necesidad de escribir sobre otras cosas".

El escritor pasó el confinamiento con su familia en una casa situada en la sierra de Los Lagares, cerca de Trujillo, y allí estuvieron los tres meses en los que la naturaleza les regaló la primavera más bella que vieron nunca, como indica el resumen de su libro.

El libro también reflexiona "sobre la vejez, la importancia de las pequeñas cosas y esta naturaleza", en "una mezcla de dos fenómenos contrapuestos", por un lado "una pandemia que parecía en ese momento que iba a acabar con todo y una primavera espectacular que ocurría de forma paralela".

Para Llamazares, "ese choque entre lo siniestro y lo bello" creó "una conmoción" que le llevó a escribir el libro.

Durante el confinamiento, asegura que vivió "adaptándose a una situación excepcional y trágica" y con "esperanza a que acabase pronto, como está pasando ya ahora".

Para el autor de 'Primavera extremeña', esta pandemia "pasará a la historia como otras, porque tenemos esa visión egocentrista de pensar que somos el centro del mundo y que no nos va a ocurrir nada", mientras que a lo largo de la historia "muchas pandemias han transformado el mundo y la sociedad" que las vivió.

Como ha recordado, "de la peste negra surgió al renacimiento, porque tras la guerra o la enfermedad suele haber una gran explosión creativa".

Para el escritor "después de los sombrío llegan épocas más alegres y positivas" y ahora mismo tras la covid nos encontramos en una de esas épocas.

De la pandemia, "algunos han pasado tras dar lo mejor de sí mismos mientras para otros ha sido al contrario, con dos fenómenos que se han dado a la vez".

"En lo más crudo de la pandemia, los sanitarios y muchos otros que mantenían los servicios de primera necesidad arriesgaban su vida para devolver al mundo la normalidad", mientras "otra gente aprovechó para crear malestar como fue el caso de la política".

Para Llamazares, "nadie nace con un libro de instrucciones de cómo resolver una pandemia", y de ella algunos han salido siendo mejores personas y otros mostrando su peor cara.

El libro 'Primavera Extremeña' se sitúa en marzo de 2020, días antes de que toda España quedara confinada, y en tres meses donde la naturaleza, preservada de la intervención humana, se llenó de luz, de colores brillantes y de animales en libertad, mientras "la tragedia de la pandemia se extendía implacable".

La pandemia es una muestra de que la vida, pese a todo, "consigue abrirse paso entre las grietas de la realidad, por angostas que sean" y en su libro "se entrelazan estas dos situaciones, la primavera más inesperada y cruel con la más hermosa".

La prosa de Julio Llamazares está acompañada de las acuarelas de Konrad Laudenbacher, amigo y vecino del autor en una mezcla entre arte y la literatura.EFE