EFELas Palmas de Gran Canaria

La majorera Casa de los Coroneles (La Oliva) reabre sus salas al público manteniendo la programación de las exposiciones previstas hasta la declaración del estado de alarma y vuelve con plenas garantías para la seguridad de trabajadores y usuarios, aplicando los protocolos de Salud Pública.

Así lo destaca este martes un comunicado de la consejería regional de Cultura, que informa de que el "emblemático espacio" majorero presenta propuestas de 19 creadoras en dos muestras, la colectiva 'Del Tejido al Bordado Subversivo: una nueva mirada al arte textil', comisariada por Verónica Silva; y 'Still-Life', de Adela Picón, con catorce fotos que reflejan la mirada intimista de la autora.

La nota subraya que ambas exposiciones se podrán visitar entre hoy y el día 18 de septiembre.

La reapertura de la Casa de los Coroneles, tras el estado de alarma y la puesta en marcha de las medidas de prevención recomendadas, ga contado este martes con la presencia del viceconsejero de Cultura y del director general del área, Juan Márquez y Rubén Pérez, respectivamente, entre otros.

'Del Tejido al Bordado Subversivo: una nueva mirada al arte textil' adentra al público en un recorrido por los espacios Vaginas-Feminismo, Placer-Dolor, Ecofeminismo y Feminismo Decolonial, que plantean una reflexión sobre la voz femenina y su empoderamiento a través de 31 piezas de tejidos, bordados, instalaciones, vídeos y pinturas.

Según la comisaria Verónica Silva, “el mito de Progne y Filomela ha pasado a la historia como el estandarte revelador de la fuerza comunicativa del bordado. Y mientras bordan en colectividad, las mujeres hablan, sus diálogos van quedando entre puntada y puntada; construyendo un reclamo de equidad en una sociedad patriarcal”.

“Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que tejer, coser y bordar no son meras ocurrencias. Tanto en las manifestaciones de mujeres alrededor del mundo como en las piezas de Chicago y Amer, la técnica pasó de femenina a feminista, de lo privado a lo público, de un quehacer decorativo a una práctica artística”, comenta Silva.

Por su parte, 'Still–Life' es un conjunto de 14 fotografías realizadas por la artista Adela Picón, que reflejan la mirada intimista de la autora, a través de retratos en estudio donde los protagonistas muestran un diálogo con proyecciones en las que los motivos florales y coloridos dominan el escenario.

Miles de plantas y paisajes, formas y colores inmortalizados en diapositivas dormían en el voluminoso archivo de una vecina suya hasta que, tras heredar esa materia prima, Adela Picón decidió “reciclarlas“, darles una nueva vida y ponerlas en escena.

Proyectándolas en la pared de su estudio fotográfico o de cualquier otro lugar estas ilustraciones se convierten en fondos esperpénticos, rocambolescos y poéticos a la vez, destaca la nota.

La fotografía final propone una composición en que el paisaje dominador acoge y abraza los relieves de los personajes retratados que pueden ser cualquiera persona, y la motivación de Adela se centra en integrar personajes dispares por orígenes, intereses, oficios, edades para permitirles formar parte de la producción artística. EFE