EFELas Palmas de Gran Canaria

La ULPGC ha publicado la cuarta entrega de 'Diálogo Vivo', que regresa a los orígenes de la Universidad desde la política, en voz de tres de sus protagonistas, Antonio Marrero, Lorenzo Olarte y Jerónimo Saavedra, que respondieron a un "clamor popular".

Así lo ha expresado en la presentación de este ejemplar, disponible en formato impreso y digital, el expresidente del Gobierno de Canarias, Lorenzo Olarte, que ha recordado el "clamor social" que llevó "desde todos los puntos de la isla a miles de personas a reivindicar su deseo de tener una universidad".

Olarte fue el firmante el 4 de mayo de 1989 de la Ley de Reorganización Universitaria de Canarias, con la que se crea la universidad, porque "la sociedad respondió como pocas veces lo ha hecho", recuerda.

Ha confesado que "no hay institución a la que quiera más que a la ULPGC", que es muestra de "la lucha canaria", que "no era algo etéreo, sino fundamental".

Por ello, ha recordado, ya en su cargo de presidente del Cabildo de Gran Canaria (1974-1978) él y su equipo trabajó en "dejar comprometidos los terrenos que hoy ocupa el campus de la Universidad".

Esta fue una decisión que "se tomó para que acogiesen centros universitarios".

Por su parte, uno de los defensores de la universidad, el docente, político y también ex presidente del Gobierno de Canarias, Jerónimo Saavedra, ha explicado que el libro narra esto y más, porque es el resultado de "todo aquello que ya hablamos" hace más de 30 años sobre el proceso de nacimiento de la Universidad.

Para Saavedra, las movilizaciones sociales fueron "decisivas" porque ante la idea de los progresistas de entonces de "tener dos campus universitarios con un solo rectorado, que no fue posible" la sociedad habló "y respondimos a esa exigencia".

En los orígenes de la Universidad "hubo reticencias por parte de Tenerife y una gran manifestación contra la ULPGC", en una movilización que abanderó Manuel Hermoso que posteriormente, como relata Saavedra, "pidió perdón".

La ULPGC ha tenido resultados que son visibles en la sociedad actual, en formación de profesorado, investigación, que "ya se notan e irán a más", afirma.

El presidente de la comisión gestora que apoyaba la creación de una universidad plena para Gran Canaria, Antonio Marrero Hernández, ha compartido la opinión de Saavedra, y ha señalado que el nacimiento de la Universidad "fue un proceso largo" que comenzó desde los años 60 y se hizo firme en los 80.

Confiesa que en aquellos momentos "éramos reticentes" y "apostábamos por una solución regional", ante la que "nos llevamos un chasco" al ver que los centros de Las Palmas carecían de competencias y recursos financieros y a partir de ahí la comisión promotora "empujada por profesores y la sociedad, luchó para crearla".

La ULPGC es "fruto de la ciudadanía, de un movimiento colectivo y la coordinación de los partidos políticos" que hicieron "todo lo posible" para que fuese una realidad.

El movimiento fue "apolítico y muy grande" con manifestaciones y contramanifestaciones en Tenerife, pero "salió adelante y se aprobó la ley".

A todos los que participaron de este movimiento "nos dan las gracias", porque en un año de 10.000 estudiantes se pasó a 21.000, personas que no podían estudiar por los costes de desplazamientos y así pudieron acceder a la formación superior.

Gracias a esta lucha "hubo más universitarios, más oferta, más adecuación al mercado laboral" y es es "muy importante para la sociedad canaria y especialmente para la Gran Canaria", ha señalado Marrero.

El rector de la ULPGC, Lluís Serra, ha expresado que es "un placer presentar esta cuarta entrega" porque es "para preservar y difundir la memoria viva de la institución desde la voz de sus protagonistas".

Es fruto de un "diálogo sosegado" que "se abre a las fuerzas sociales y políticas que se movilizaron por una segunda universidad completa en Canarias" y en la que "el clamor social encontró cauce".

Los tres personajes de esta cuarta entrega están "vinculados más o menos medida en la docencia universitaria" y sobre todo "son personalidades de implicación en la sociedad y con un papel decisivo en la gestora de la creación de la Universidad".

Para Serra, este libro cuenta "el despertar de un deseo, del trabajo de los partidos políticos, la importancia social de la ULPGC, y aprovecha para poner algunos dedos en las llaga", ha bromeado.

Se trata de un recorrido por las experiencias de esas "convulsas circunstancias políticas y sociales que caracterizaron esos años", la oposición de las fuerzas de Tenerife, las reticencias de políticos y el impulso social que alentó la creación de la institución, además de "una lúcida reflexión" sobre los retos de la universidad de hoy.EFE