EFELas Palmas de Gran Canaria

La Orquesta Filarmónica de Gran Canaria se reencontrará con el público tras el estado de alarma por la pandemia gracias a una iniciativa propiciada por el maestro Karel Mark Chichon, quien ofrecerá tres conciertos los días 10, 11 y 12 de julio en el auditorio Alfredo Kraus, de la capital grancanaria.

Bajo el título 'Un finde con la OFGC', el maestro Chichon oferta al público de la isla una programación que simboliza la fuerza y la emoción del esperado retorno del conjunto sinfónico del Cabildo Insular, destaca este sábado un comunicado de la Institución.

Los conciertos comenzarán a las 20.00 horas del viernes 10 y sábado 11, en tanto que la actuación del domingo 12 arrancará pasado el mediodía (12.30 horas).

Chichon abrirá los programas con un arreglo propio de la hermosa Aria de la Suite orquestal nº 3 de Johann Sebastian Bach, una pieza escogida como homenaje a las víctimas del coronavirus Covid-19 y al personal sanitario que ha prestado su ayuda durante todo la pandemia, desvela la nota.

Los conciertos de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria se completarán con dos composiciones de Wolfgang Amadeus Mozart, la Obertura de Lucio Silla y la Sinfonía nº 36 'Linz'.

El aforo del auditorio Alfredo Kraus estará limitado a 300 localidades en cada concierto debido a la normativa de seguridad sanitaria vigente del Gobierno de Canarias.

La OFGC pondrá a la venta las entradas a 10 euros, un precio acorde a las difíciles circunstancias económicas actuales, y se podrán comprar desde este martes en la web www.ofgrancanaria.com y en las taquillas del auditorio Alfredo Kraus y del teatro Pérez Galdós.

Los abonados de la OFGC tienen la posibilidad de conseguir entrada gratuita según disponibilidad de aforo -se retirará en taquilla presentando su acreditación-, y los convivientes podrán solicitar butaca doble tanto en taquilla como en venta online.

En todos los conciertos se observarán las medidas del protocolo de acceso a las instalaciones del Alfredo Kraus, siendo obligado el uso de mascarilla para acceder al recinto y, una vez en el asiento, se puede prescindir de ella al respetarse las medidas de distanciamiento social. EFE