EFESanta Cruz de Tenerife

La reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2020, Sara Cruz Teja, ha afirmado este jueves que la primera persona en la que pensó, tanto al salir al escenario como tras el fallo del jurado, fue su abuela, expresidenta de la Agrupación Musical Chaxiraxi, y la responsable de su gran amor por el carnaval.

“Si yo tengo este vínculo con el Carnaval es porque ella creó mi amor por el Carnaval”, explica Teja, que decidió presentarse a la prueba de elección para homenajear a su abuela, a la que diagnosticaron alzheimer el año pasado.

“En la medida de lo posible, teniendo en cuenta su situación, ayer estaba contenta. Yo la vi feliz, y me quedo con eso. Mejor homenaje no podía haber tenido”, destaca Sara Cruz, de 18 años, en un encuentro celebrado junto a los medios de comunicación.

La reina de la fiesta chicharrera lució la fantasía “Sentir”, del diseñador Sedomir Rodríguez (que repite el galardón de 2019), en representación del Centro Comercial Alcampo La Laguna.

El vestido, revela Sedomir, pesa alrededor de 350 kilos, y lleva 12.000 plumas de pavo real, 1.000 de avestruz, 200 metros de fleco de canutillo hecho a mano, “miles de metros” de strass de cristal y “pedrería infinita”. “Creo que perdí la cuenta allá por el mes de diciembre”, bromea.

No obstante, el diseñador reconoce que lo más complicado del traje fue el mecanismo de apertura, que nunca llegó a funcionar bien, “solo en la propia gala, que se abrió perfecto”, apunta.

Sedomir asegura, incluso, que minutos antes de la ceremonia lo volvieron a probar, pero que siempre se abría un lado más que el otro. Por ello, les propusieron salir con el disfraz abierto, “pero dije que no, que ya que lo habíamos hecho, lo cerrábamos". Y al final se abrió perfecto, remata Rodríguez, que mantiene que las cosas “siempre pasan por algo”.

Sara Cruz confiesa que la sensación, cuando se abrieron las puertas y saltó al escenario, fue indescriptible, y que sacó una “fuerza”, unas “ganas” y una “alegría” que nunca antes había experimentado.

“Yo me dedico al mundo de la moda, y soy una persona nerviosa. A veces en los desfiles me tiemblan las manos y las piernas, pero ayer fue increíble, no me tembló el pulso, sentía que la gente me arropaba”, relata.

La ganadora reconoce, sin embargo, que fueron muchos meses de preparación, tanto física, con ejercicios de fuerza para aumentar su musculatura en piernas y abdominales, como mental. Además de realizar ejercicios para las cervicales.

Sara y Sedomir ya se había visto las caras. De hecho, en 2009, el modisto arrebató la corona infantil a Teja, que quedó relegada a primera dama de honor. “Le quité el título en 2009, pero se lo di en 2020”, ironiza el modisto.

Tras cinco años sin participar en los carnavales, Rodríguez regresó en 2019 por todo lo alto, y convirtió a Priscila Medina en Reina de Carnaval. Este año, el diseñador ha vuelto a alzarse con el galardón, lo que le deja “contentísimo”, declara, y más este año, que hubo “un nivel altísimo”.

“Desde aquí quiero felicitar a mis compañeros, porque han hecho un trabajo increíble, y es bueno que sigamos trabajando para que el Carnaval siga teniendo la audiencia y la importancia que tiene”, destaca.

En relación a los trabajos de última hora, el diseñador asegura que tiene tres días de sueño atrasado: “entré en el recinto ferial el martes de madrugada y salí anoche de madrugada. Todavía no he podido dormir”, señala sonriendo.

Sin embargo, también reconoce que ya piensa en su tercer traje y en coronar a una nueva reina en los Carnavales de 2021.EFE

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