EFESanta Cruz de Tenerife

El Parlamento de Canarias ha inaugurado este jueves ‘Visados para la libertad. Diplomáticos españoles ante el Holocausto’, una exposición que rinde homenaje a los diplomáticos españoles que durante la Segunda Guerra Mundial, y por propia iniciativa, ayudaron a escapar a miles de judíos perseguidos por el nazismo.

Destinados en territorios bajo administración alemana o bajo control de gobiernos colaboracionistas en países ocupados, estos diplomáticos emprendieron una arriesgada labor humanitaria que permitió preservar la vida y libertad de varios miles de judíos, muchos de ellos sefardíes.

Una muestra “de que siempre es posible resistir a la injusticia y a la barbarie”, ha afirmado Ángel Luis Pérez Quintero, representante del Centro Sefarad Israel (organizador de la muestra), durante el acto de inauguración.

Estos diplomáticos actuaron de forma “valiente y decidida” en circunstancias “muy adversas”, y aprovecharon las relaciones de amistad que en aquel momento existían entre el Gobierno alemán y el español para hacer valer la protección consular y ayudar a los judíos perseguidos, ha explicado Quintero.

Entre ellos, sobresalen los nombres de Eduardo Propper de Callejón y Bernardo Rolland de Miota, en Francia; Sebastián Romero Radigales, en Grecia; Julio Palencia, en Bulgaria; y Ángel Sanz Briz y Jorge Perlasca, en Budapest, Hungría.

Entre 1939 y 1945, este grupo de individuos aprovechó el margen de influencia que le permitía su posición para proteger y auxiliar a los judíos condenados al exterminio.

De esta manera, la historia del Holocausto “no es solo la de los verdugos y sus víctimas”, hubo también quienes no quisieron ser “espectadores pasivos” de la tragedia, “y sintiéndose interpelados por su conciencia”, decidieron actuar e implicarse.

A juicio de Quintero, “hoy más que nunca”, la sociedad necesita del ejemplo de estos hombres ante el auge de fenómenos como el racismo, el antisemitismo o la homofobia.

Por eso, ha invitado a todos aquellos que visiten la exposición a que reflexionen. “¿Qué antepondríamos hoy?, ¿la obediencia debida al poder establecido?, por muy legítimo o democrático que esté, ¿los intereses personales?, ¿profesionales?, ¿económicos?, ¿o antepondríamos la ética y la moral anteponiendo siempre al ser humano?”, ha concluido.

Además de miembros y diputados del Parlamento, al acto han acudido un grupo de sefardíes españoles, cuyas familias padecieron el Holocausto.

La vicepresidenta primera del Parlamento, Esther González, ha destacado el valor educativo de esta exposición, que se enmarca dentro de la agenda de actividades programadas por el Parlamento con motivo de su cuarenta aniversario.

“No nos cansaremos de decir y de insistir en la necesidad de trabajar desde la infancia en aquellos valores que suman en la defensa de los derechos humanos, en la defensa del respeto, la tolerancia y en la apuesta por la integración y la diversidad”, ha aseverado.

La muestra, ha reconocido, es un viaje “incómodo” pero “necesario”, porque 76 años después, pese a las “muchas conquistas” logradas en materia de derechos y de libertades, “seguimos escuchando mensajes de odio por cuestiones como el color de la piel, la orientación sexual, las creencias religiosas o cualquier otra excusa. Y no debemos permitir que ese peligroso mensaje cale en nuestra sociedad”, ha sentenciado. EFE

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