EFELas Palmas de Gran Canaria

El entrenador de la Unión Deportiva Las Palmas, Pepe Mel, ha reconocido que a su equipo le conviene que "el fútbol fluya y ocurran cosas" durante el partido de este sábado ante el CD Tenerife en el estadio de Gran Canaria, ya que, a su juicio, los derbis suelen ser "pastosos".

El técnico madrileño pretende que sus jugadores se empleen dentro del campo "con intensidad", pero siempre intentando que lo futbolístico prevalezca sobre lo emocional.

Mel recuerda que ha vivido muchos partidos de rivalidad, como Betis-Sevilla, Deportivo-Celta o incluso en Inglaterra un West Bromwich Albion-Aston Villa, y destaca que "la gente de la casa lleva el cotarro" en este tipo de choques, en referencia a los muchos canarios que tiene la Unión Deportiva en su vestuario.

"Ellos solos se retroalimentan para preparar un partido así, pero en la acera de enfrente ocurre igual, porque también lo he vivido allí", ha relatado en rueda de prensa.

El técnico madrileño no esconde que se trata de un "partido especial" y, más allá de la posición de uno u otro equipo en la tabla, influye "el estado de ánimo".

"Estamos mucho mejor clasificados, pero en los derbis eso no significa nada", ha apuntado.

Sin dejar de reconocer que a la afición amarilla "le gustaría especialmente ganar este partido", Mel subraya que, más allá del rival, ganar estos tres puntos supondría meterse otra vez entre los seis o siete primeros, "y eso ya es suficiente motivación".

Del CD Tenerife, el que fuera entrenador blanquiazul ha dicho que le "asombra" su mala clasificación y está convencido de que terminará "mucho más arriba" porque tiene "buenos jugadores" y mantiene "una idea de juego".

Entre los futbolistas del eterno rival ha destacado a Aitor Sanz y Luis Milla, quienes forman "un centro del campo bastante bueno para esta categoría"; a Suso, porque siempre da un "plus" cuando se enfrenta a Las Palmas"; y al delantero Joselu, porque con su llegada el equipo blanquiazul ha "fichado gol", como demostró ya el pasado miércoles en su estreno ante el Valladolid en la Copa del Rey.

Por último, Mel cree que la afluencia prevista de espectadores, unos 20.000 sobre un aforo de 31.000, es una "buena cifra" para un partido de Segunda División, pero admite que es el equipo el que debe "enganchar" a los aficionados para que acudan en mayor número en el resto de partidos en casa.

En ese sentido, se sorprendió negativamente por los poco más de 9.000 aficionados que acudieron al anterior encuentro en el estadio de Gran Canaria, el pasado día 14 ante el Real Zaragoza (0-1), otro de los aspirante al ascenso.

"En los once meses que llevo aquí siempre he visto el estadio un poco triste. El equipo tiene que hacer algo más para enganchar a la gente, algo falla... es una crítica hacia nosotros mismos", ha reconocido en vísperas del partido de la temporada más esperado por los aficionados amarillos. EFE