EFEInés Morencia Valladolid

El Real Valladolid fue despedido este domingo con pañolada y pitos por su afición, que llegó con ilusión al José Zorrilla pero vio a un equipo sin rumbo, sin confianza, sin carácter, al que superó sin problemas un efectivo Tenerife (0-2).

El cuadro isleño salió con intensidad, buscando sorprender de inicio a la defensa local, que no comenzó con la organización ni la concentración necesaria. De hecho, el primer gol llegó pronto, en el minuto 11, y lo firmó Shashoua, quien superó en el uno contra uno a Diogo Queirós para rematar y marcar.

El conjunto vallisoletano, lejos de amedrentarse, reaccionó rápidamente. Rubén Alcaraz remató al larguero tras un córner. Eso dio mayor impulso a los locales, que iniciaron su asedio al área visitante. Olaza también lo intentó, con un fuerte disparo que desvió con la punta de los dedos Soriano para impedir el tanto.

El control de los de Pacheta también trajo consigo una polémica jugada, en la que se pidió penalti por mano de Enric Gallego, aunque el colegiado no decretó la pena máxima. El tanto del empate parecía estar cerca, con un Valladolid que no dejaba de jugar en el área contraria.

Pero en una contra, en una buena jugada colectiva, el exjugador blanquivioleta Míchel propició el segundo tanto para el Tenerife con un gran disparo que rebotó en la espalda de Roberto tras dar en un poste y se coló en la meta local. Tremendo jarro de agua fría para el Real Valladolid, víctima de la efectividad isleña y de sus errores defensivos.

El conjunto vallisoletano creó, llegó al área rival, pero no supo rematar. Y lo peor, como sucedió ante el Burgos, siguió cometiendo garrafales fallos en defensa.

Pacheta movió ficha en el segundo tiempo y realizó un cambio en el dibujo táctico, dando entrada a Sergio León por Kiko Olivas para romper el esquema de tres centrales y buscar más empuje ofensivo. Pero no mejoró el juego del equipo local y el técnico burgalés optó por más rotaciones.

Pero no llegaban las ocasiones del Valladolid. No tenía capacidad para crear. Y, mientras, el Tenerife jugaba con total comodidad, lo que desató el enfado de la afición blanquivioleta por la falta de actitud de los jugadores locales y su nula mordiente ofensiva.

Pacheta había prometido valentía y espectáculo, y ni lo uno ni lo otro.

Luis Pérez tuvo la ocasión para inaugurar el marcador local, pero el meta visitante desvió el balón. Fue lo único que ofreció el Valladolid ante los de Ramis, que contaron con tres opciones para sumar otro gol, todas ellas anuladas por Roberto, muy inspirado.

Acompañado por los silbidos de sus seguidores, el Real Valladolid cerró la quinta jornada de liga con una nueva derrota, la segunda consecutiva tras la sufrida en Burgos.

- Ficha técnica:

0 - Real Valladolid: Roberto; Queirós, Kiko Olivas (Sergio León, m.46), El Yamiq (Javi Sánchez, m.22); Luis Pérez, Roque Mesa (Anuar, m.61), Alcaraz (Aguado, m.77), Olaza; Óscar Plano, Weissman, Toni Villa (Hugo Vallejo, m.61).

2 - CD Tenerife: Juan Soriano; Mellot (Emmanuel, m.79), Carlos Ruiz, Sipcic, Álex Muñoz; Shashoua (Sergio González, m.64), Alexandre (Larrea, m.87), Míchel, Mollejo (Rubén Díez, m.64); Elady, Enric Gallego (Moore, m.79).

Goles: 0-1, m.11: Shashoua. 0-2, m.29: Roberto, en propia meta.

Árbitro: Gálvez Rascón (Comité madrileño). Mostró cartulina amarilla a El Yamiq (m.4), Óscar Plano (m.43) y Javi Sánchez (m.67), del Real Valladolid; y a Shashoua (m.26), Míchel (m.39), Enric Gallego (m.67), Mollejo (m.84) y Sergio González (m.89), del Tenerife.

Incidencias: Partido correspondiente a la quinta jornada de LaLiga SmartBank disputado en el estadio José Zorrilla ante 18.017 espectadores. EFE

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