EFELas Palmas de Gran Canaria

El tenor mexicano Javier Camarena ha prometido este miércoles que el espectáculo con el que regresa a Canarias y, en general, su gira por España, será "una montaña rusa de emociones" con un concierto con un repertorio "íntimo", en el que estará "totalmente expuesto" con su voz "desnuda".

Durante su actuación, el cantante estará acompañado únicamente del piano de Ángel Rodríguez, escudero habitual del artista, y del que ha dicho, durante una rueda de prensa para presentar sus conciertos, que a menudo consigue que su único instrumento parezca "una orquesta".

Javier Camarena (Veracruz, 1976) llega a las islas de la mano del Festival de Música de Canarias, con dos citas programadas para este jueves 20 en el Auditorio Alfredo Kraus y el próximo domingo 23, en el Auditorio de Tenerife.

El veracruzano, considerado uno de los mejores tenores del mundo, ha recordado con cariño su último paso por las islas, cuando hizo historia al ser el primer artista en ofrecer un bis de "Ah, mes amis" durante dos noches seguidas en el Teatro Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria, con la ópera "La hija del regimiento".

Sobre el recital que ofrecerá esta vez, ha detallado que está "muy bien pensado y estructurado", con una parte de ópera francesa del repertorio romántico que incluye piezas de Jules Massenet, Georges Bizet o Léo Delibes.

También habrá hueco para la ópera italiana, de la mano de uno de sus autores favoritos, Donizetti, del que interpretará el aria "Spirto gentil", de "La Favorita", así como un cierre de la parte operística con la pieza "Il lamento di Federico" de la "L'Arlesiana" de Francesco Cilea, del repertorio verista.

La velada continuará con canciones populares italianas, "con gran capacidad dramática e interpretativa" y concluirá con zarzuela, un género que Camarena ha valorado.

Respecto al formato, el tenor ha apuntado que lo lleva trabajando mucho tiempo pese que no es siempre muy utilizado por otros cantantes por el nivel de exposición al que se somete al artista.

"Es una intimidad en la que solo está la presencia del cantante delante de su público. A mí me encanta porque me permite una comunicación mucho mas directa, tengo posibilidad de dialogar en algún momento con el público entre canciones, hablar de sentimientos, hacer algún apunte sobre los temas...", ha reflexionado Camarena, que ha reconocido utilizar este tipo de concierto como un "laboratorio" para futuros roles de su repertorio operístico.

En cuanto a nuevos proyectos en el horizonte, ha destacado su futuro debut como Tamino en "La Flauta Mágica" de Mozart, en el Liceu de Barcelona, donde ha dicho que interpretará un Tamino "sin grandes fuegos artificiales", pero con una intensidad poética y dramática que le llama mucho la atención.

En lo que resta de año tiene planeado participar en alguna ópera de Donizetti en Bérgamo, como "Lucía de Lammermoor", la interpretación de Alfredo de "La Traviata" y, por primera vez, su debut como Romeo en "Romeo y Julieta".

Preguntado por los autores con los que más disfruta, Camarena ha revelado que "adora" cantar los sonetos de Petrarca, por la "posibilidad expresiva" del texto y su "ensamblaje a la perfección" con la melodía, así como las canciones de cámara de Bellini, "bellísimas y complejas", o boleros de Agustín Lara y Álvaro Carrillo, compatriotas mexicanos del tenor.

Sobre la elección de los roles, Camarena ha aseverado que una carrera tiene que basarse "en la humildad del artista" y en saber reconocer sus posibilidades y limitaciones y, "en base a eso" decidir cómo conformar su repertorio y construir su carrera.

El tenor ha confesado que se ha preparado papeles "durante años", como Rigoletto, que empezó a estudiar en 1995 y lo interpretó en 2015.

"Me han ofrecido proyectos que he rechazado por el criterio y la humildad de decir que no puedo cantar ciertas cosas", ha dicho el artista, que "hizo mucho" Rossini y un Donizetti menos dramático para llegar con solidez y madurez a poder interpretar papeles más complejos.

Respecto al pequeño problema vocal que tuvo en 2020 tras parar por completo durante el confinamiento, Camarena ha revelado que ya está superado y que, pese a ser una dolencia leve, para él "fue mortal" y achacable a la falta de oportunidades para cantar durante esos meses.

"Todos los cantantes de ópera y a través de todos los tiempos pasamos por una situación así. No somos superhumanos e indestructibles. No hay voces de acero. Siempre he sido muy cuidadoso en la elección del repertorio, que creo que es una parte fundamental en la salud vocal", ha resaltado el tenor, que ha confesado que tras el confinamietno de 2020 quiso retomar la actividad sin un entrenamiento previo, algo que pasa factura "en cualquier actividad física".

Sobre los cambios que ha tomado en sus rutinas para que no le vuelva a ocurrir, Camarena ha indicado que sigue teniendo ese cuidado al elegir sus interpretaciones y ha apuntado que ha cambiado su forma de descansar, ya que ahora busca siempre espacios donde seguir activo y poder mantener su voz "siempre a punto". EFE