EFESanta María de Guía (Gran Canaria)

El ingenio azucarero de Soleto, en Santa María de Guía (Gran Canaria), uno de los más antiguos que conservan en el mundo, revela la importancia de la industria del azúcar en la historia moderna del archipiélago.

El yacimiento, que data del siglo XV, apareció a finales de octubre de 2016 a consecuencia de la ampliación de la carretera que se dirige a los barrios de Anzo y Montaña de Guía, ha recordado este miércoles el alcalde, Pedro Rodríguez, quien ha apuntado que en la actualidad se desarrollan trabajos de restauración y protección del lugar.

"Este ingenio, junto al de Agaete, es uno de los más antiguos que se conservan en la actualidad en las islas y en todo el mundo", ha destacado uno de los directores de la empresa Arqueocanaria, Valentín Barroso.

Los documentos históricos revelan que probablemente en Madeira existiesen ingenios azucareros más antiguos, pero no se conservan en la actualidad.

En el ingenio de Guía, situado en una calle llamada desde hace quinientos años Ladera de Soleto, se han hallado diferentes dependencias, desde edificios donde puede que viviera alguna persona importante, hasta la sala de calderas donde se guisaba el azúcar obtenido de las cañas, los hornos y la sala de purgado, donde se secaban las rapaduras antes de empaquetarse para su venta.

La directora general de Patrimonio del Gobierno de Canarias, Antonia Perera, ha considerado que se trata de "un lugar excepcional vinculado a la cultura generada a través del azúcar y que afecta a las islas de Tenerife, La Palma, La Gomera y Gran Canaria".

"Somos incapaces de volver a hacer un ingenio con estas características. No por capacidad sino porque ya no estamos en ese tiempo", ha dicho para recordar que entre los siglos XV y XVII hubo en Guía una industria "brutal" que posibilitó la apertura de muchas puertas a África, Europa y América.

En esta industria trabajó mano de obra asalariada, los propios aborígenes canarios ya europeizados y también esclavos traídos de Madeira o del continente africano.

"Cuando esto estaba en funcionamiento todavía no se había conquistado Tenerife", ha recordado Perera.

En la actualidad la empresa Arqueocanaria trabaja en la excavación, restauración y protección de este ingenio azucarero que perteneció en su momento al italiano Francisco de Riberol. Estas actuaciones han sido financiadas por la Dirección General de Patrimonio del Gobierno canario.

El azúcar que se obtenía del ingenio, en funcionamiento desde 1492 hasta 1621, no se consumía en el archipiélago sino que era enviada a los principales mercados europeos como Sevilla, Londres, Amberes o Génova.

"Se le denominaba oro blanco. Era algo muy preciado y costaba muchísimo dinero", ha destacado Barroso, quien también ha explicado que el origen de la gran mayoría de los maestros azucareros de América Latina está en el archipiélago canario.

Según las investigaciones, se cree que pudo haber hasta 25 ingenios en Gran Canaria, 16 en Tenerife y nueve en La Palma.

Gran parte de los vestigios encontrados hasta el momento en el ingenio azucarero de Soleto ha tenido que ser protegido para evitar vandalismos, dado que a principios del año pasado el yacimiento sufrió un robo de material que finalmente fue resuelto por las autoridades. EFE

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