El Ayuntamiento de La Orotava, en Tenerife, ha adquirido el antiguo molino conocido como el de “Josefina” que data de 1514, con el fin de rehabilitarlo y utilizarlo como Centro de Información e Interpretación Etnográfico sobre la Ruta de Los Molinos.

Esta adquisición patrimonial ha sido posible gracias a una subvención del área de Cultura, Educación y Unidades Artísticas del Cabildo de Tenerife, cuantificada en 250.241 euros, a través del Plan de Tradiciones, Costumbres y Cultura Popular, según ha informado el Ayuntamiento de La Orotava en un comunicado.

La institución local pretende recuperar parte de la tradicional arquitectura canaria para acercarlo de forma didáctica a las personas que visiten el municipio y a los vecinos y estudiantes de la Villa para que conozcan mejor su patrimonio.

El alcalde de La Orotava, Francisco Linares, ha destacado que se haya formalizado esta operación “muy positiva para el municipio”, y que permitirá recuperar parte de su legado e historia.

El popularmente conocido como “Molino de Josefina” protagonizó, junto a los de “Las Cuatro Esquinas” y el de “Chano”, el significativo cambio de la madera por la argamasa a finales del siglo XVIII.

En él se mantiene la estructura así como los elementos originales propios de este singular espacio, como es el caso de los dos bocines, los dos rodeznos y los árboles o ejes, así como una serie de utensilios o piezas metálicas y de madera relacionadas con el oficio.

La intención del consistorio es adquirir otros molinos como el que se encuentra a escasos metros del que se ha adquirido, en la confluencia de las calles Pescote con Doctor González García, el “Molino de Las Cuatro Esquinas” con su singular arco rampante.

El Ayuntamiento ha explicado que este municipio norteño nació alrededor de 13 molinos de agua, de ellos se conservan 10, y de estos solo dos están en funcionamiento, aunque no movidos por el agua sino por energía eléctrica.

Debido a que son una de las principales señas de identidad de la Villa, fueron declarados Bien de Interés Cultural con categoría de Sitio Etnológico, mediante Decreto del Gobierno de Canarias en 2006.

La institución municipal ha recordado que los molinos constituyen un legado “único y excepcional” en las Islas Canarias, no solo por su amplitud y abundancia de los elementos que alberga, sino también por la diversidad del interés patrimonial que entrañan desde un punto de vista histórico, arquitectónico, antropológico y, sobre todo, etnográfico. EFE