EFELas Palmas de Gran Canaria

La Unión Deportiva Las Palmas ha llegado este lunes a un acuerdo con Tanausú Domínguez 'Tana', al que indemnizará por su despido después de que el futbolista isleño denunciara la decisión del club y fuera a un juicio que finalmente no se ha celebrado, al haber pactado una solución ambas partes minutos antes de comenzar la vista oral.

El jugador vio rescindido su contrato en septiembre de 2020 a iniciativa del consejo de administración del club, que adujo motivos de "carácter disciplinario" y le acusó de "infringir la normativa" interna de la entidad deportiva.

Tana ha acudido este lunes a la cita en la Ciudad de la Justicia de la capital grancanaria, pero sin tener que subir al estrado, al alcanzar sus abogados un acuerdo de conciliación previo con los letrados de la UD Las Palmas.

Acuerdo sobre cuyos contenidos no han querido facilitar detalle alguno ni los representantes legales del equipo, encabezados por Carmelo Jiménez, que han justificado su silencio al respecto acogiéndose al carácter confidencial del pacto, ni los de Tana, Agustín Amorós y Alfonso León, que han rechazado hacer declaraciones a los medios de comunicación, según han dicho, en tanto no se hayan plasmado en papeles firmados las negociaciones.

Lo único que han señalado, de hecho, ha sido que, de momento, lo que hay es "solo un principio de acuerdo", en tanto que no ha sido formalizado, y por esa misma razón se ha negado a decir palabra alguna a los periodistas el jugador.

Desde la representación legal del club, no obstante, se ha dado por zanjado el asunto asegurando que se ha logrado una solución aceptada por unos y otros y que la UD Las Palmas tiene el propósito de quedar a bien con el deportista, un futbolista local cuya imagen y carrera no se desea perjudicar a raíz de lo ocurrido.

En esa línea, han avanzado que está previsto emitir un comunicado oficial con ánimo conciliador y dando por cerrado y resuelto el conflicto.

Este se inició meses atrás, cuando la entidad anunció la decisión de despedir a "Tana" pese a estar contratado por varios años debido a motivos disciplinarios, tras un acuerdo unánime de su consejo de administración.

La medida se adoptó cuando ya el presidente del club, Miguel Ángel Ramírez, había adelantado semanas antes que el futbolista había cometido en su día "dos faltas graves" por las que pudo haber sido despedido, aunque se decidió "apostar por él", pero que había vuelto luego a "infringir la normativa" y se le abrió otro expediente, resuelto finalmente con la decisión de prescindir de sus servicios.

El deportista alegó, sin embargo, que "no existía ningún argumento" para rescindir su contrato, dijo tener "la conciencia muy tranquila" y anunció su determinación de seguir luchando por su futuro, declarando que iría "hasta el final para que nada ni nadie manche mi honor como profesional y salga toda la verdad".