EFESanta Cruz De Tenerife

Las limitaciones musculares del bebé, junto con un frenillo lingual corto o limitante, es unas de las principales dificultades en la lactancia y provoca que los niños tengan problemas en la succión y deglución.

La enfermera y consultora de lactancia certificada IBCLC, Yadily Magdalena, explica en una entrevista a Efe que en muchas ocasiones es prioritario abordar las limitaciones musculares, como la tortícolis, y con ello los problemas de la lactancia mejoran.

Yadily Magdalena, que acaba de cofundar en Las Palmas de Gran Canaria un proyecto pionero para resolver problemas derivados de lactancias, alerta de que muchas lactancias acaban fracasando por no tener acceso a un abordaje integral.

Por ello, la enfermera especialista en lactancia, acompañada de una médico especialista en pediatría, fisioterapeutas pediátricas y una logopeda neonatal especializadas en lactancia, han puesto en marcha la Unidad Nido, una de las primeras unidades multidisciplinares en Canarias de atención a las lactancias, destaca Magdalena.

Según explica la enfermera en una entrevista a Efe, el proyecto, que es de carácter privado, nace de la necesidad de dar respuesta inmediata a las dificultades que se pueden encontrar en los distintos tipos de lactancia, materna exclusiva, mixtas, diferidas o a través de biberón, y que influyen en el proceso de succión.

El problema más frecuente en bebés con dificultades para alimentarse especialmente tras partos instrumentalizados y según la posición que adopta el bebé al final de la etapa gestacional, es el dolor asociado a la tracción y las limitaciones musculares que ello pueda ocasionar, detalla.

Irritabilidad, molestias o dificultas para comer, llanto inconsolable y la preferencia por un lateral son signos que alertan de una posible limitación muscular en el bebé, indica la enfermera especialista en lactancia.

Del mismo modo, grietas que no mejoran con cambios posturales, dolor durante las tomas, atragantamiento, chasquidos, boca abierta al dormir entre otros se pueden relacionar con un frenillo lingual limitante que, al ser demasiado corto, puede impedir los movimientos eficaces de la lengua y originar difilculades en la succión del lactante, advierte.

Estas dificultades podrían lesionar los pechos de la madre y ocasionar dolor, grietas y mastitis de repetición y causar retraso en la ganancia ponderal de peso al bebé.

De la misma forma, continúa, podría dificultar la alimentación a través de otros sistemas como el biberón con tomas excesivamente largas, succión inadecuada, escasa ganancia de peso, episodios de atragantamiento con la leche, entre otros.

Por ello, en algunos casos está indicada la eliminación de este tejido sublingual limitante con el objetivo de liberar la lengua y mejorar su movilización.

En los lactantes esta intervención suele ser sencilla, pues se trata de una cirugía menor ambulatoria, y el bebé puede volver a succionar inmediatamente después sin apenas molestias.

En otros casos no se requiere intervención quirúrgica y mediante tratamiento fisioterapéutico o de logopedia se puede mejorar la eficacia de la succión y deglución del lactante.

"La incidencia de problemas musculares y de un frenillo que ocasiona problemas ha crecido porque las tasas de lactancia materna van en aumento y existen cada vez más profesionales que buscan el origen", ha manifestado la enfermera, quien aplaude que, por fin, se empiecen a diagnosticar estos problemas y se deje de decir a las madres que soporten el dolor.

No obstante, advierte de que todavía hay madres con mucho dolor con bebés que no suben de peso aunque se pasan mucho tiempo succionando que acaban por finalizar con la lactancia materna porque les resulta "imposible" llegar al problema de origen ante la falta de un abordaje integral de la lactancia en el entorno sanitario.

Por ello, destaca la importancia de que la sanidad pública ofrezca una atención adecuada a la lactancia y a las familias y apueste por unidades multidisciplinares para abordar todos los problemas que puedan surgir.

En este sentido, valora que se hayan constituido los comités de lactancia materna en Atención Primaria tanto en Tenerife como en Gran Canaria, "un primer paso para abordar las dificultades", si bien insiste: es importante eliminar el mito de que la lactancia materna causa dolor, y para eso hace falta atención sanitaria especializada y un abordaje integral.