El músico canario Gustavo Díaz-Jerez ha publicado su nueva grabación, "MetaLudios II", en la que, a través de doce piezas, explora el universo sonoro del piano a través de diversas disciplinas científicas, como los sonidos de los ratones o una grabación de la NASA.

En concreto, la pieza "Mice music" extrae el material musical a partir de sonidos de ratones y "Cassini´s dream" emplea como materia prima una grabación de la NASA, según ha informado en un comunicado la oficina de prensa del pianista y compositor nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1970.

La nueva obra de Díaz-Jerez se presentará en las próximas semanas en Tenerife, Gran Canaria, País Vasco y Granada.

El álbum, que se puede escuchar en plataformas digitales, está patrocinado por la Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias, la Fundación Chirino, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la Real Academia Canaria de Bellas Artes.

“Con estos dos nuevos cuadernos de metaludios, continuación de los tres ya registrados en un cedé que vio la luz en 2018, sigo experimentando y explorando nuevos territorios sonoros a través del piano”, afirma el compositor.

A su juicio, la ciencia es una vez más el pilar principal y la base subyacente en el proceso compositivo de estas doce nuevas piezas.

Múltiples disciplinas científicas sirven como generadoras de materia prima musical: la biología (L-system, Mice music), la psicoacústica (Eigengrau), la astronomía (Boötes void, Cassini´s dream), la inteligencia artificial y el aprendizaje de máquinas (Hidden states), así como las matemáticas puras (Belphegor’s prime), detalla.

“Como en los cuadernos anteriores, también he encontrado inspiración en personajes mitológicos (Stribog, Melussyne), y he rendido homenaje a artistas que admiro (Omaggio a Carlo Gesualdo, La espiral del viento, Pavana triste (homenaje a Antonio José)”, indica Gustavo Díaz-Jerez.

Muchos de los metaludios emplean electrónica y técnicas extendidas en el cordaje, no como meros efectos sino como parte necesaria e integradora del discurso musical pues "como intérprete que también soy, para mí tiene suma importancia que la escritura pianística sea lo más cómoda y ergonómica posible, pero sin desvirtuar la idea original y sin renunciar a una escritura brillante y virtuosa”.

“Desde que comencé la composición de los primeros metaludios, allá por 2013, he comprobado que las posibilidades sonoras del piano sólo tienen un límite: nuestra propia imaginación”, enfatiza el creador, quien subraya que "La espiral del viento" fue escrita como tributo al escultor Martín Chirino, figura artística clave de Canarias.

"Las espirales de hierro de Chirino simbolizan el viento y el Atlántico, pero también el Mediterráneo y son representativas de su madurez artística", continúa Díaz-Jerez, quien explica que la propia voz del escultor y los sonidos de martilleo de la forja de hierro se procesaron electrónicamente para generar material musical rítmico y melódico.

"La espiral del viento también emplea electrónica y técnicas extendidas dentro del piano (armónicos sencillos, dobles y triples). Está dedicado a mi amigo Guillermo García-Alcalde", precisa. EFE