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La Comunidad Autónoma de Canarias dejó de recaudar en abril y mayo 35,6 millones de euros del impuesto de combustibles derivados del petróleo (que representa el 4,5% del presupuesto de ingresos en el archipiélago), debido a las restricciones de movilidad provocada por la crisis sanitaria.

Esta es una de las conclusiones del informe "Covid-19: Impacto sobre el consumo de energía y sobre la movilidad", realizado por Corporación 5 con la colaboración de Cepsa, y que ha sido presentado este viernes por el director de la empresa energética en Canarias, José Manuel Fernández-Sabugo, y por el presidente de la consultora, José Carlos Francisco.

El objetivo de informe ha sido realizar un diagnóstico de la situación económica y social del archipiélago a raíz de los efectos de la pandemia en el consumo energético y en la movilidad en las islas, indica Cepsa en un comunicado.

El estudio recoge una fuerte caída interanual en el consumo de productos petrolíferos en Canarias, del 56,67% de media en el mes de abril y del 51,38% en mayo.

Por su parte, la demanda de energía eléctrica se vio reducida en un 21,5% en abril y en un 19,5% en mayo, respecto a los mismos meses del año anterior.

El informe revela que durante el estado de alarma, Canarias registró un importante descenso del tráfico de vehículos, del 80%, cifra que llegó al 90% en el caso del transporte público, y que alcanzó el 95% de reducción en el tráfico aéreo.

Por poner solo algunos ejemplos, el 6 de abril hubo 40 vuelos en Canarias, frente a los 1.048 del mismo mes del año anterior; y entre el 18 y el 26 de marzo los aeropuertos canarios registraron 8.623 pasajeros, frente a los 187.654 de la misma semana de 2019.

En el informe se indica que a pesar de que no continúa vigente el estado de alarma, se sigue dando prioridad en las empresas y administraciones públicas al mantenimiento del teletrabajo y reuniones por medios telemáticos, por lo que el tráfico aún no ha recuperado las cifras anteriores a la pandemia.

La reducción de la actividad comercial, industrial y principalmente turística, debida a la crisis del Covid-19 provocó también una reducción del consumo eléctrico y al respecto el documento estima una pérdida de ingresos para las arcas canarias de 1,6 millones de euros provenientes del impuesto sobre la electricidad en tan solo dos meses, abril y mayo, debido a las limitaciones sobrevenidas del estado de alarma decretado por el Gobierno central.

Las cifras reflejan que el impacto de la crisis será de mayor intensidad en Canarias debido a su dependencia y vulnerabilidad, por una parte por su condición de Región Ultraperiférica junto a condicionantes estructurales relacionados con la pequeña dimensión del Archipiélago, la lejanía y la insularidad, y por otra, por la distribución sectorial de su economía, donde el sector servicios es predominante.

La paralización de la actividad económica no ha sido homogénea en todos los sectores y en concreto, el impacto directo sobre el sector turístico ha generado la paralización total de su actividad, alcanzando el denominado "cero turístico", que ha influido también enormemente en que sectores como el transporte o el comercio hayan visto muy reducida su actividad.

No obstante, y a pesar de las cifras negativas, la consultora Corporación 5 destaca entre sus conclusiones que la crisis del Covid-19 supone también una oportunidad para replantear la movilidad y promover el teletrabajo y la educación a través de medios en línea. EFE

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