EFELas Palmas de Gran Canaria

Altos ejecutivos de grandes compañías de turismo de cruceros internacionales, desde la veterana TUI Cruises a la más joven pero pujante Mystic, se darán cita en Las Palmas de Gran Canaria este jueves para festejar la recuperación de una actividad que paralizó en 2020 la pandemia de covid en una nueva gala de los Premios Excellence.

En un año atípico, en el que esos premios se otorgarán para reconocer la capacidad de las navieras que han resistido a una crisis que ha dejado en el camino a otras que no han logrado sortearla, en vez de designar a las votadas por el pasaje como las de mejor itinerario, las más lujosas o las especialmente alabadas por quienes viajan en familia como en ediciones anteriores, la ceremonia homenajeará también a Canarias como único destino donde los cruceros siguieron operativos incluso con la pandemia.

Puesto que "es indudable que Canarias ha sido pionera en retomar la actividad, en el ámbito europeo y en todo el mundo", al implementar protocolos sanitarios específicos que permitieron hacer de esos viajes por mar entornos seguros cuando en el resto del planeta quedaban sometidos a un compás de espera indefinido a causa del coronavirus, según ha destacado la portavoz de la organización de los galardones Virginia López.

Consejera delegada de Cruises News Media Corp, la entidad que en 2008 puso en marcha los Premios Excellence, una de las referencias internacionales de calidad en el sector, Virginia López ha elogiado esa apuesta de las islas al presentar la gala en la que se entregarán los de 2021 en Las Palmas de Gran Canaria.

Un lugar donde "era una obligación hacer esta gala tan especial, que no es como la de otras ocasiones", según ha argumentado, para dejar patente el mérito del único territorio que logró que los cruceros no quedaran estancados en un momento en que "el drama ha sido muy grande" para las compañías que trabajan con ellos al verse abocadas a atracar en espera de tiempos mejores.

Todo ello, además, en un contexto en que ni siquiera hallaban receptividad para poder dejar atracados o fondeados sus buques entretanto en muchos de los puertos donde operaban habitualmente o para hacerlo en condiciones aceptables, a diferencia de lo que sucedió en Canarias, también a este respecto.

Porque en las islas "sí que se encontraron con puertos que acogían esos barcos, que no solo había que dejar atracados y ya, sino que había que hacerlo conforme a unos requisitos de mantenimiento y conservando a bordo parte de sus tripulantes a su cargo", ha precisado.

Y ha valorado que ese proceder singular se haya dado, además, en un entorno donde "los cruceros son una imagen relativamente reciente", en la medida en que el archipiélago se sumó a ese modelo vacacional muchos años después de que fueran corrientes en otros numerosos destinos de geografías diversas, como ha subrayado el concejal de Turismo de Las Palmas de Gran Canaria, Pedro Quevedo, que la ha acompañado.

Quevedo ha matizado que ese retraso en incorporarse al negocio ha sido compensado con los propios atractivos con que ya contaba de antemano Canarias como destino de vacaciones de referencia internacional y con iniciativas varias desarrolladas para propiciar un crecimiento exitoso que ha conducido a que actualmente, incluso, "una de las postales típicas de la ciudad sea la de los cruceros en su bahía".

A ello ha contribuido el empeño de los departamentos de turismo de Gobierno canario, cabildos insulares y ayuntamientos, como promotores de ofertas de servicios enfocadas específicamente a sus pasajeros, pero también el de autoridades portuarias como la de Las Palmas, que lo han hecho posible habilitando zonas de atraque que favorecieran su desarrollo.

Algo que ha reconocido el presidente de la Autoridad Portuaria provincial, Luis Ibarra, aunque matizando que el mérito es compartido con otros muchos responsables públicos y privados, entre los que ha querido subrayar a quienes están al frente de la sanidad en las islas y a los profesionales del sector, quienes -ha dicho- han hecho "un grandísimo esfuerzo que no podemos dejar de celebrar".