EFELas Palmas de Gran Canaria

Binter celebra el próximo 26 de marzo su 30 aniversario inmersa en la mayor inversión de su historia, la compra de tres reactores Embraer por 304 millones de euros, y convencida de que "ha creado mercado" en Canarias con su oferta de vuelos entre islas y su red de rutas a África.

"Era una oportunidad que no se podía dejar escapar", resalta en una entrevista con Efe el presidente de la aerolínea, Pedro Agustín del Castillo, al recordar la operación que permitió a un grupo de inversores canarios asociados en la firma Hesperia Inversiones Aéreas hacerse en 2002 con el control de Binter, aerolínea que desde su creación en 1989 había estado bajo el paraguas de Iberia.

Del Castillo resalta que la compañía ya tenía desde sus inicios "la vocación de servir al transporte interinsular y conectar a los canarios", pero también defiende que el cambio en el accionariado resultó clave para conseguir ese logro, porque está convencido de que el servicio no hubiera sido el mismo si la aerolínea hubiera seguido dependiendo de una matriz con sede en Madrid o Londres.

"Nosotros somos de aquí, vivimos aquí y sabíamos con exactitud cuáles eran las necesidades del transporte interinsular y qué es lo que hacía falta para cohesionar al archipiélago", asegura el empresario grancanario, cabeza visible de la aerolínea, junto con su vicepresidente, el tinerfeño Rodolfo Núñez.

Del Castillo matiza que no niega una compañía regional dependiente de una gran aerolínea, como era Binter hasta 2002, podría haber atendido las conexiones aéreas necesarias entre las islas, "pero no hubiera sido igual". Por eso, enfatiza, cuando Iberia la puso en venta, "no se podía dejar escapar la oportunidad de que una empresa tan importante cayera en manos canarias".

El presidente de la aerolínea aprecia una continuidad en las tres décadas de historia de Binter en cuanto a su decisión de poner siempre el foco de su negocio en el servicio entre islas, pero también subraya las diferencias entre la compañía de 1989 y la actual, que van más allá de la autonomía en la gestión. "Entonces había unos 400 empleados en Binter, hoy somos más de 1.500", apunta.

La otra clave que ha conducido a Binter hasta el lugar que ocupa en este momento, añade, ha sido la inversión permanente en tecnología y renovación de flota, capítulo este último al que ha dedicado más de 1.000 millones de euros desde 2002.

Del Castillo enfatiza que poder afrontar una compra como la de tres aviones Embraer, con opción a adquirir otros dos, demuestra la confianza que las instituciones financieras tienen en la aerolínea y recuerda, además, que se ha hecho mientras sigue en marcha el programa de renovación de su parque de ATR, los turbohélices de fabricación europea que constituyen el grueso de su flota.

"Todavía nos quedan por recibir varios ATR 600. Este año llegarán tres. Queremos tener siempre una de las flotas más modernas y jóvenes de las compañías aéreas regionales europeas. Y en ello estamos desde que llegamos. Lo mismo que hemos hecho estos 17 años es lo que vamos a seguir haciendo", resume.

Los primeros Embraer E185-E2 que operará una aerolínea europea servirán a Binter para cubrir con medios propios las rutas internacionales que ahora atendía con reactores CRJ Bombardier arrendados a AirNostrum. Ese es el primer objetivo, señala Del Castillo, sin descartar en el futuro la apertura de más conexiones con aeropuertos de África, ya que su rango de operación se extenderá con esas aeronaves hasta el Golfo de Guinea.

Binter comenzó a tender puentes entre las islas y África en 2005 con sus vuelos a Marruecos. En estos momentos, vuela también al Sahara Occidental, Mauritania, Senegal, Gambia y Cabo Verde y tiene la impresión de haber abierto camino a otras empresas.

"Cuando se hizo un estudio de lo que necesitaba Canarias para convertirse en un 'hub' económico-empresarial de cara a las multinacionales con intereses África, la primera conclusión fue que sin conexiones aéreas no había nada que hacer. Nosotros las pusimos", apunta el presidente de Binter, que asegura que en estos momentos la mitad de esas rutas ya se sostienen por sí solas, pero el resto siguen siendo "una inversión" por parte de la aerolínea.

Respecto a su situación en el mercado de vuelos entre islas, reconoce que en algún momento se les ha acusado de gestionar un monopolio de facto, pero también responde que eso nunca ha sido así: "El mercado de vuelos interinsulares de Canarias siempre ha estado abierto a la competencia. Tan abierto, que por aquí han pasado varias compañías en estos años y algunas más están ahora".

Ese mercado se ha visto impulsado en los dos últimos ejercicios por el empujón de la demanda de billetes que supuso el aumento del descuento de residente del 50 % al 75 %, aprobado en el verano de 2017. Los propios directivos de Binter han cifrado ese impulso en cerca de un 20 % de pasajeros adicionales, en años ya comparables.

Del Castillo pronostica que el tráfico interinsular seguirá aumentando en 2019 entre un 5 % y un 6 %, pese a la desaceleración económica que auguran ya varios estudios. "Llegará un momento que tendrá que estabilizarse", admite, para de inmediato defender que son las mejoras de servicio introducidas por su aerolínea las que tiran hoy del tráfico, consolidado ya el efecto residente.

En cuando a la red de aeropuertos, Binter considera que los aeródromos de las islas "están bien dotados", aunque en algunos de ellos haya momentos con puntas de tráfico, por lo que no que entra a valorar si convendría o no que su gestión se trasfiera a Canarias, como en alguna ocasión ha reclamado el Gobierno autonómico.

"Nosotros, mientras la gestión sea profesional y se inviertan los recursos necesarios, no entramos a opinar sobre quién los debe llevar", señala el presidente de la aerolínea. EFE

jmr

(foto)