EFELas Palmas de Gran Canaria

La asamblea de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE) ha elegido este jueves como nuevo presidente a Pedro Ortega, quien ha anunciado que fomentará "la unidad, la cohesión, la confianza y la empatía" para fortalecer a la patronal de la provincia de Las Palmas en un escenario en el que "no se atisba una recuperación clara".

El exconsejero de Economía de Canarias, que ha recibido 189 votos, ha afirmado que afronta su nueva responsabilidad con confianza en un equipo en el que figuran como vicepresidente ejecutivo, José Cristóbal García (169 votos); como vicepresidentes primero, Andrés Domínguez (163), segunda, María Salud Gil (154), y tercero, Juan Ramírez,(149); y como tesorero, Virgilio Correa (149), tras el resultado de la votación.

El equipo lo completan los vicepresidentes por Lanzarote, Francisco Martínez, y por Fuerteventura, José Antonio Newport, quienes fueron reelegidos por unanimidad, previamente.

Al sustituir a Agustín Manrique de Lara al frente de la patronal CCE, Ortega asume como principales retos defender el Régimen Económico y Fiscal, impulsar la sostenibilidad y mejorar la relación entre el sector público y el privado para conseguir "una transformación económica, social y estructural de Canarias".

Ortega ha anunciado que en la primera asamblea que se celebrará en el mes de julio propondrá que se nombre presidente de honor de la CCE a Agustín Manrique de Lara, de quien ha destacado su trabajo para lograr que la Confederación "siga unida y cohesionada" y que haya sido "referente de los empresarios durante nueve años".

En declaraciones a los periodistas, Ortega ha manifestado que sus cuatro años de experiencia en el Gobierno de Canarias como consejero de Economía, así como sus conocimientos como empresario y como miembro del movimiento empresarial desde 1989 serán una "combinación rentable" ante el nuevo cargo que asume en un momento de incertidumbre económica, que se inició en junio de 2021, cuando comenzó la escalada de los precios del combustible y las materias primas, y que ha continuado con la guerra en Ucrania.

Ha indicado que el Banco Central Europeo ha tomado ya medidas para frenar la inflación, al anunciar que dejará de comprar deuda pública y se subirán los tipos de interés.

En Canarias, según Ortega, el Gobierno debe buscar la cooperación entre el sector público y privado y evitar que la burocracia pueda poner en riesgo la llegada de los Fondos "Next Generation" de la UE para superar la crisis.

En el discurso que ha pronunciado antes de la votación, ha recalcado que es preciso apostar por la transformación verde y digital, conseguir una administración ágil, finanzas sostenibles y una economía más diversificada, y que para alcanzar estos objetivos se tiene que contar con los empresarios.

Además de propugnar la defensa del REF, ha remarcado que se precisa una CCE "fuerte y unida", que exija medidas específicas y un tratamiento fiscal diferenciado; una administración moderna, sin barreras burocráticas que impidan la inversión; y contar con planes y estrategias de desarrollo para que las pymes alcancen el tamaño medio europeo.

Ortega ha abogado por un concepto "más moderno" de colaboración entre el sector público y privado para conseguir una "gobernanza colaborativa" y "un reparto de riesgos y recursos", y ha considerado que para ello es "importante" superar la desconfianza entre ambos bloques y los prejuicios que mantiene la opinión pública.

Los empresarios también deben abordar la transformación digital, con el fin de ser "más fuertes y competitivos", y apoyar la formación en este área y seguir apostando por la sostenibilidad, ha añadido.

Ha remarcado que los empresarios deben liderar la transición hacia una economía sostenible y ser precursores de los cambios para evitar que la administración opte por mayores cargas, como la fiscalidad verde.

El nuevo líder de la CCE ha hecho hincapié también en que es preciso impulsar la formación profesional dual, invertir en ciencia y tecnología y potenciar la colaboración entre la empresa y la universidad.

Sobre la reforma laboral, ha advertido que la derogación de los contratos de obra genera problemas a las empresas y que se precisa un marco de relaciones laborales que esté a la altura de la UE para controlar el absentismo, lograr flexibilidad interna y adecuar el sistema de pensiones. EFE