EFEPuerto de la Cruz (Tenerife)

El Loro Parque de Tenerife ha inaugurado este mes un jardín acuático sumergido de estilo "zen" que busca poner en valor la delicadeza y espectacularidad a pequeña escala y demostrar la complejidad que supone mantener los equilibrios en el medio natural.

La responsable de este proyecto, Ester Alonso, ha explicado a Efe que este acuario "zen" realmente imita paisajes de agua dulce y de "aquascaping" (el arte del paisajismo en acuarios) inspirados en el artista Takashi Amano, fotógrafo de detalle y uno de los máximos exponentes de la acuarofilia en agua dulce.

En paisajes de agua dulce como el que se puede contemplar en Loro Parque, ha detallado Alonso, existe una armonía y un balance entre las plantas y las faunas que evoca el equilibrio en formas y al balance de "tener todo en una mesura y control exhaustivo".

Las plantas de este jardín son acuáticas, pero eso no significa que muchas de ellas hayan nacido ya sumergidas, por lo que una de las tareas del equipo que cuida este jardín es procurar que puedan florecer de forma acuática, ya que la parte más complicada es acostumbrar a la planta a poner sus hojas "debajo del agua".

Alonso ha resaltado que resulta "complicado" que haya una representación de peces, gambas y anfibios que sea totalmente compatible con el control de las plantas y ha expuesto el ejemplo de son los peces los encargados de comerse las algas con el objetivo de que las algas no asfixien a las plantas.

“El 'aquascaping' es una técnica que se ha utilizado durante muchos años en acuarios aficionados en casa, en volúmenes mucho más pequeños y de formas muy visuales, porque es más bien un arte, aunque sea subacuático, y no una tendencia 'acuarológica' (de acuarios)”, ha remarcado Alonso.

Otro de los elementos más complejos de este jardín acuático es el control de la química del agua, ya que se debe ser muy preciso con los valores de algunos elementos químicos como el hierro, el potasio, los fosfatos y nitratos y vigilar asimismo los niveles de ph y dureza del agua.

Estos exhaustivos controles de la química del agua son esenciales para que no se alteren los colores que aparecen dispuestos en el jardín.

"Lo que hemos querido en Loro Parque es hacer una representación de un arte que ahora mismo está bastante en auge y que creemos que es una forma de evocar lo necesario que es el equilibrio en la naturaleza y lo delicado que es mantenerlo", ha indicado Alonso.

Ha agregado que Loro Parque se ha sentido obligado a hacer este tipo de representaciones para que la gente entienda lo "frágil y delicado" que es el medio natural.

Arroyo ha destacado que el trabajo del equipo que hay detrás es extenso, porque, entre otras cuestiones, se tienen que desarrollar acciones similares a las que se practican a través de la permacultura, un sistema de principios de diseño agrícola basado en los patrones y las características del ecosistema natural.

Las plantas, ha expresado, tienen que hacer sombra sobre los musgos pero no deben hacerla sobre las plantas que necesitan mayor cantidad de luz, porque esto las dañaría.

"Al final se trata de un arte y se parece a trabajar en un cuadro y en sus detalles", ha añadido Alonso, quien también ha explicado que se requiere un estricto trabajo para saber cómo podar las plantas para que no "compitan" entre ellas.

"Parece un jardín muy silvestre, pero detrás hay un trabajo de mantenimiento para que esté todo en perfecta armonía", ha insistido la experta.

Este jardín se puede visitar desde este mes, forma parte del espacio del Loro Parque denominado "Aquaviva" y en él que se pueden observar, entre otros animales, una gran variedad de diferentes tipos de medusa. EFE

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