EFELas Palmas de Gran Canaria/Barcelona

Medio millón de canarios, el 23 por ciento de la población de las islas, ha respirado este año aire contaminado por ozono, fundamentalmente en el norte de Tenerife, el sur de Gran Canaria, las dos capitales de la comunidad autónoma y Lanzarote y Fuerteventura.

Esta es la conclusión relativa a las islas a la que llega el informe presentado este martes por Ecologistas en Acción, que a lo largo de este año ha recopilado datos de 48 estaciones de control de la contaminación atmosférica pertenecientes a las redes de vigilancia de la calidad del aire del Gobierno de Canarias y de distintas instalaciones industriales.

Los ecologistas señalan que Canarias, gracias de sus condiciones meteorológicas, en particular al influjo de los vientos alisios, que dispersan los contaminantes, disfruta de unos niveles de ozono troposférico que están entre los más bajos de España, lejos de las concentraciones que se aprecian en algunos puntos de la península.

De hecho, añade, "el ozono troposférico ha registrado en Canarias durante 2019 los niveles más bajos del Estado, junto a Asturias, Cantabria y Galicia" y la proporción de la población expuesta en las islas, el 23 %, está muy por debajo de la media, el 85 %.

Los niveles más altos medidos en las islas corresponden al norte de Tenerife y a su capital, Santa Cruz; al sur de Gran Canaria y a su principal ciudad, Las Palmas, y a Fuerteventura y Lanzarote, "donde una decena de estaciones han registrado superaciones del valor octohorario recomendado por la Organización Mundial de la Salud" en más de 25 días, que es la referencia anual establecida por la normativa para evaluar el ozono troposférico".

"Destacan las estaciones Las Caletas y Costa Teguise, en Lanzarote, con 90 y 75 días por encima de la guía de la OMS, respectivamente", añaden los ecologistas.

Los ecologistas señala en el caso de Canarias que "ninguna estación ha superado el objetivo legal para la protección de la salud en el trienio 2017-2019, habiendo sido muy escasas las superaciones del objetivo a largo plazo, con la excepción de las estaciones Las Caletas (Lanzarote) y el camping Temisas y Castillo del Romeral (Gran Canaria)".

Esta ONG precisa que "en Canarias las superaciones suelen ser más frecuentes en invierno que en verano, por la menor frecuencia de los vientos alisios y el mantenimiento de una importante radiación solar, de manera que cuando se publica este informe aún no ha finalizado el periodo de riesgo para la formación de ozono".

Finalmente, apunta que este año, "se habría superado en sendas ocasiones el umbral de información a la población en las estaciones Jinámar Fase 3 (Gran Canaria) y El Charco (Fuerteventura), el 20 de agosto, rebasando en el primer caso también el umbral de alerta, con una concentración de 308 microgramos por metro cúbico".

Según ecologistas, los principales puntos de emisión de ozono en Canarias están en las centrales termoeléctricas, en la antigua refinería de Santa Cruz de Tenerife, en el tráfico marítimo en los principales puertos, el tránsito aeroportuario y el tráfico rodado de las áreas metropolitanas de Santa Cruz de Tenerife-La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria.

"La contaminación generada en estos focos se esparce en forma de ozono troposférico por el resto de los territorios insulares alcanzando lugares alejados de estas fuentes, aunque en niveles en general moderados", añaden.

El diagnóstico de este informe respecto al conjunto de España es que el 85 % de la población española, unos 39,8 millones de ciudadanos, ha respirado aire contaminado por ozono este verano.

El informe ha analizado los datos recogidos en 480 estaciones oficiales de medición de contaminación en toda España entre el 1 de enero y el 30 de septiembre, tomando como referencia los valores marcados por la OMS y los valores objetivos establecidos en la normativa española y europea, que es más benevolente.

Según el trabajo, 39,8 millones de españoles han respirado aire contaminado por ozono por encima de los valores marcados por la OMS en los meses de verano, cuando este tipo de contaminación se dispara por el calor, mientras que 9,8 millones (21 % de la población de España) lo han hecho por encima de los objetivos legales fijados en la legislación de España y Europa.

El estudio señala que Cataluña, Madrid, Extremadura y el norte de la Comunidad Valenciana son las zonas que más han sufrido la contaminación por ozono y denuncia que ni el Gobierno ni las CCAA han adoptado "medidas eficaces sobre el transporte, la industria y la ganadería" para reducir los niveles de ozono, un contaminante secundario que se forma con el calor y los contaminantes primarios y que tiene afectaciones en la salud de las personas. EFE

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