EFELas Palmas de Gran Canaria

El Cabildo de Gran Canaria ha encargado un informe para recabar los daños causados por el incendio forestal a la población de los municipios de Artenara, Tejeda y Gáldar, cuyos ayuntamientos abrirán oficinas para que las familias informen de daños y se habilite el protocolo de ayudas.

En un comunicado, el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, expresa su consternación por el "grave incendio" declarado en las cumbres de la isla, una tragedia que "no solo daña su paisaje, sino también la integridad física y moral" de su gente.

Recuerda que el incendio afectó a 1.200 hectáreas -según la estimación inicial- y que la previsión es que se pueda dar por estabilizado a lo largo de esta jornada "después de tres días sin tregua desde su declaración", si bien la noticia más importante es que "no ha habido que lamentar pérdidas humanas".

Subraya que se han sucedido las muestras de apoyo y solidaridad, tanto de empresas que han ofrecido soporte, como de la población, que pide colaborar en la repoblación de los montes.

Morales apunta que la Institución insular seguirá centrada en el "control y extinción" de este incendio, afirma que hasta declarar el esperado humo cero "aún pasarán días e, incluso, semanas", así como en el control y extinción del incendio declarado anoche en Cazadores, que arrasó en apenas unas horas otras 160 hectáreas.

En cuanto ambos incendios estén liquidados, los técnicos del Cabildo estudiarán el estado de la superficie afectada y definirán medidas de recuperación del territorio y reforestación por todas las personas que quieran colaborar.

Recuerda que el Cabildo habilitó un fondo equivalente al céntimo verde para reforestación de 4,5 millones de euros que se centrarán en las zonas afectadas por el fuego y que, en cualquier caso, las actividades de reforestación se acometerán a partir del otoño.

Morales y el equipo de Risco Caído agradece asimismo el esfuerzo de los equipos que trabajan con ahínco para frenar el avance del incendio y se pone a disposición de las familias afectadas, pues un millar de personas tuvo que ser evacuada por las llamas.

Asimismo, desvela que la prioridad del Cabildo es la reconstrucción de las zonas dañadas para que atesore los valores objeto de declaración como Patrimonio Mundial y, en especial, para que sea "un lugar donde vivir con dignidad, seguridad y orgullo".

La declaración como Patrimonio Mundial es un compromiso continuado de gestión de un territorio y de la vida digna y sostenible de su gente, por lo que se trabaja en un Plan de Prevención de Incendios, que es uno de los requisitos de la Unesco.

Las llamas han consumido espacios de un paisaje lleno de vida, con una rica biodiversidad y tras el que hay un enorme trabajo de conservación, repoblación y recuperación de áreas que ya habían sido afectadas por incendios anteriores.

Revertir el abandono del campo y frenar la pérdida de actividades tradicionales es, además, una de las estrategias necesarias para paliar los efectos de un cambio global y climático cuyos efectos ya son palpables, concluye Morales.