EFESanta Cruz de Tenerife

El Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) ha anunciado este viernes que ha llevado a cabo un proyecto experimental junto con el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) para frenar la expansión de una de las plagas de insectos más serias que atacan a los cultivos cítricos.

El psílido Trioza erytreae, informa la consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca en un comunicado, transmite a los cultivos de cítricos como la naranja, toronoja, limón y mandrarina el virus letal del huanglongbing (HBL) que mata a los árboles en tan solo cinco años, y una de las formas de frenar la propagación de la enfermedad es reducir la población de este insecto.

En este sentido, la consejera al frente del área, Alicia Vanoostende, señaló la importancia de “utilizar la investigación aplicada al sector con nuevos tipos de manejos como la lucha biológica” y felicitó al ICIA por “su capacidad de anticipación y su labor de investigación en la búsqueda de una solución pionera en Europa al problema que supone la psila africana”.

En España este insecto se detectó por primera vez en el año 2002 en Canarias, y en 2014 en Galicia y norte de Portugal, momento desde el que la búsqueda continua de medidas de contención para evitar que se extienda por las islas y que en la península llegue a las principales zonas de cítricos de la Cuenca Mediterránea ha sido una constante debido al alto riesgo que supone su presencia en las plantaciones.

El ICIA y el IVIA han trabajado de forma coordinada en el proyecto de control biológico clásico de psíla africana en España, consistente en la importación, cría y posterior liberación en Canarias del parasitoide Tamarixia dryi (Waterston) procedente de Sudáfrica.

El Tamarixia dryi ha sido utilizado en programas de control biológico clásico en otras zonas de producción de cítricos y poblaciones del mismo recolectadas en diferentes países africanos se introdujeron en Tenerife en diciembre de 2017, donde se procedió a evaluar su especificidad.

Tras comprobar su eficacia y alta especificidad, se liberó experimentalmente en un único punto de suelta controlada en verano de 2018 en el Valle de Guerra, Tenerife, y en el otoño de 2018 e invierno de 2019 se determinó la distribución y parasitismo de la Tamarixia Dryi sobre ninfas de psila africana en 83 parcelas distribuidas por toda la isla de Tenerife.

El parasitoide se recuperó en 85,7% de las parcelas afectadas por la Psíla Africana y en altitudes que van desde el nivel del mar hasta más de 900 metros de altitud ha podido constatar su expansión natural a otras islas con presencia del psílido vector.