EFELas Palmas De Gran Canaria

La Fiscalía admite que la sargento del Seprona en Lanzarote Gloria Moreno, a quien se juzga desde este martes por haber acusado a un subordinado de avisar a unos cazadores furtivos de pardelas de una redada a ejecutar en Alegranza, pudo incurrir en "una falsedad por imprudencia grave".

El Ministerio Fiscal pedía hasta ahora cuatro años de cárcel contra la sargento Moreno, porque sostenía que había acusado a su subordinado de filtrar información a los furtivos "a sabiendas" de que no era así, pero en la primera jornada del juicio ha planteado una calificación alternativa que podría saldarse sin penas de prisión, sino con 4.320 euros de multa y un año de suspensión.

La acusación pública argumenta que si la Audiencia de Las Palmas entiende que la jefa del Seprona en Lanzarote no cometió el delito de falsedad en su modalidad más grave, sí debe castigarla por no haber realizado ninguna comprobación sobre las sospechas que tenía respecto a su subordinado y por no haber aportado datos objetivos para el esclarecimiento de las mismas.

El guardia señalado como chivato de los furtivos por Moreno, Miguel Ángel Padial, que ejerce en esta causa la acusación particular para "limpiar su nombre", según ha dicho ante el tribunal, ha asegurado que nunca ha alertado a nadie de las inspecciones realizadas por el Seprona en Alegranza y ha manifestado que hasta que se enteró que estaban siendo investigado por la Policía Judicial del cuerpo a instancias de la sargento no había tenido ningún problema ni enemistad con ella.

El técnico de campo del CSIC Juan Jesús Moreno, que pasa temporadas en Alegranza, donde estudia el halcón de Eleonora, ha negado ante el tribunal que comunicara a la sargento, tal y como ésta afirma en el oficio iniciado contra su subordinado, que el guardia Padial informara al copropierario del islote, Juan González Berriel, de una inspección contra la caza ilegal de pardelas que el Seprona iba a desarrollar allí.

El capitán del Seprona en la provincia Las Palmas, Germán García, ha testificado que, aunque Moreno era su subordinada en noviembre de 2015, cuando redactó el oficio contra Padial, no le remitió el escrito en el que acusaba al guardia, sino que lo elevó a la Comandancia, desde donde le llamaron para que prestara declaración.

García ha dicho que al poco de llegar a Lanzarote, la sargento comenzó a transmitirle una "desconfianza irracional" sobre el personal y más concretamente sobre Padial, sobre quien le hacía "comentarios vagos".

Las acusaciones sobre el guardia Padial se concretaron el 18 de noviembre de 2015, cuando la sargento comunicó al capitán que quería "detener por corrupción" a su subordinado y que tenía un "testigo" que avalaba su acusación.

El capitán advirtió a Moreno de que esa era una cuestión que tenía que resolver la Policía Judicial, por lo que puso los hechos en conocimiento del coronel Ricardo Arranz, entonces jefe de la Guarcia Civil en la provincia de Las Palmas.

El capitán Germán García ha manifestado que la sargento incumplió una orden al redactar el 20 de noviembre el oficio acusatorio contra Padial. "No hizo caso y no era la primera vez que no hacía caso".

El propio Arranz ha corroborado lo dicho por García y ha añadido que fue el 3 de diciembre de 2015 cuando ordenó a la Policía Judicial que comenzara a investigar los hechos denunciados por Moreno.

El juicio continuará este miércoles con el resto de las pruebas propuestas por las acusaciones y defensas y el interrogatorio de la acusada, que hablará en último lugar. EFE