EFELas Palmas de Gran Canaria

Un grupo de investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) ha desarrollado un sistema para el seguimiento "regular y casi en tiempo real" de angelotes y mantelinas, especies en grave peligro de extinción.

El sistema BioACU permite geolocalizar y monitorizar a estos animales a través de marcas acústicas previamente colocadas y su objetivo es "mejorar la información sobre las poblaciones amenazadas de estas y otras especies", destaca este martes un comunicado del programa CanBio, en el que se enmarca este proyecto.

La monitorización se llevará a cabo en aguas de Canarias mediante vehículos autónomos como el velero A-Tirma o planeadores subacuáticos ('gliders') que permitirán investigar zonas muy amplias de forma eficaz, mientras que serán científicos del proyecto BioMAR quienes se encargarán de marcar los ejemplares.

Los sistemas de detección, incorporados en los planeadores subacuáticos, permiten escuchar la ráfaga de pulso de un animal que tenga instalada una marca, se explica en la nota.

El detector acústico puede alcanzar los 1.000 metros de profundidad y tiene una autonomía mínima de seis meses, además de que su rango de detección puede llegar a los 800 metros de forma aproximada.

La instalación de los detectores sobre plataformas móviles como los veleros o planeadores autónomos permitirá cubrir zonas extensas y complementará de forma eficiente una posible red de detectores fijos.

Esto es especialmente interesante con especies como mantelinas y angelotes, dado que cada año desaparecen por temporadas de las zonas costeras donde suelen instalarse las redes detectores fijos y donde es fácil observarlas durante las fases de alumbramiento y crianza.

De esta forma, el sistema permitirá "estudiar de manera regular el entorno" y "obtener datos casi en tiempo real" sobre las poblaciones de angelotes y mantelinas en las aguas del archipiélago, especies que cada año desaparecen por temporadas de las zonas costeras.

El programa CanBio, en el que se enmarca el sistema BioACU, estudia el cambio climático en el mar y la acidificación oceánica y sus efectos en la biodiversidad marina y está financiado por el Gobierno de Canarias y el grupo Loro Parque. EFE