EFELas Palmas de Gran Canaria

El conocimiento de la especie por parte de los grancanarios y la recuperación de los pinares de la isla son algunas de las propuestas de los expertos para la conservación del pinzón azul de Gran Canaria.

De esta especie endémica y en peligro de extinción solo existen menos de 350 ejemplares en todo el mundo.

El pinzón azul de Gran Canaria (Fringilla polatzeki) "es una especie única en el mundo, por lo que es importante favorecer su conservación", ha destacado este miércoles la directora técnica del proyecto LIFE+Pinzón, Ruth de Oñate, durante el acto de inauguración de la Conferencia Internacional LIFE+Pinzón que se celebra en Las Palmas de Gran Canaria.

El objetivo de estas jornadas es "compartir conocimientos con otros expertos que trabajan en la conservación de aves en peligro de extinción en islas de todos los océanos", ha explicado de Oñate, quien ha indicado que la conferencia contará con las intervenciones de técnicos procedentes de Nueva Zelanda, Islas Mauricio, Azores o Cabo Verde.

Esta ave paseriforme (de pequeño tamaño), de la que en la actualidad sólo existen entre 300 y 350 ejemplares, habita en los pinares de Gran Canaria, por encima de los 1.200 metros sobre el nivel del mar.

El principal problema al que se enfrenta "es la falta de hábitat, que ha quedado reducida a los pinares de Inagua, Ojeda y Pajonales", ha señalado el veterinario y técnico de LIFE+Pinzón, Alejandro Suárez Pérez.

"Hasta que no haya una corona forestal que permita el desplazamiento entre los pinares de la cumbre de la isla, no será posible la recuperación del pinzón azul", ha advertido la directora técnica, quien ha recordado que el incendio que tuvo lugar en 2007 redujo la población de la especie a la mitad.

Según Suárez, "los pinzones deben disponer de corredores por los que desplazarse para poder colonizar diferentes pinares como el de Tamadaba, la cumbre o los pinos de Gáldar".

El proyecto LIFE+Pinzón "contempla una reforestación de 80.000 pinos", ha destacado el consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, Miguel Ángel Rodríguez, quien ha anunciado también la intención de la administración insular de destinar otros 500.000 euros a la reforestación de la cumbre.

Para Oñat, otro de los problemas que enfrenta la especie es la existencia de gatos asilvestrados en los montes que "se reproducen muy rápido y se alimentan de aves", lo que convierte al pinzón azul en "una presa fácil" al ser los piñones su alimento básico.

Asimismo, el consejero ha destacado el trabajo que se realiza en el centro de crías del Cabildo, que está dirigido por el veterinario Pascual Calabuig y que cada año libera entre 10 y 15 ejemplares.

"Hay que conservar la especie para que con el paso de tiempo se puedan distribuir, colonizar otros sitios y aumentar su población", ha concluido Suárez, recordando que todos los ciudadanos que lo deseen pueden contribuir a la conservación del pinzón azul de Gran Canaria, "participando en la reforestación de los montes y conociendo la especie". EFE

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