El Ministerio de Transición Ecológica ha admitido la petición del Cabildo de Tenerife de aplicar una moratoria que permitirá paralizar la concesión de licencias a embarcaciones de observación de cetáceos en la isla.

Así se lo ha hecho saber a la corporación insular la directora de Sostenibilidad de la Costa y del Mar, Ana María Oroño, en una carta en la que accede a la solicitud presentada por el Cabildo con el objeto de garantizar la sostenibilidad de esta actividad hasta que se finalice el estudio de capacidad de carga de la Zona de Especial Conservación Teno-Rasca.

La misiva ha sido acogida “con satisfacción” con el responsable del área de Turismo, José Gregorio Martín Plata ya que, tal y como expresa el órgano estatal “el bienestar de los cetáceos se debe anteponer en todo momento al desarrollo de la actividad, para lo cual se debe asegurar el cumplimiento de las medidas de protección y conducta establecidas en la normativa”.

Así se evitará el estrés que denuncian informes científicos publicados”, informa el Cabildo de Tenerife en un comunicado.

Como consecuencia de esa moratoria o paralización de nuevas autorizaciones de dicha actividad con base en la isla de Tenerife, y para dar cumplimiento a la misma, se ha comunicado a la Dirección General de Ordenación y Promoción Turística del Gobierno de Canarias (con competencias en Registro General Turístico y en el otorgamiento del distintivo de Barco Azul), además de a los interesados que puedan presentar nuevas solicitudes.

La Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar especifica que supedita la futura reanudación o modificación de los requisitos exigibles a los resultados del estudio de capacidad de carga que los cetáceos podrían soportar, que se llevará a cabo en el marco del Proyecto LIFE Intermares —cuya contratación está prevista para los próximos meses— y que, con dos años de duración, se espera contar con resultados en 2022.

El Cabildo de Tenerife subraya la importancia del sector de la observación de cetáceos para la isla ya que ésta reúne cada año a más de 700.000 turistas.

Esto la convierte en la segunda actividad más realizada por los visitantes y en una de las que más repercusión económica genera, con más de 26 millones de euros en ingresos anuales.

De las 30 licencias que había en 2014 se ha pasado a las 70 que operan en estos momentos, algo que implica que muchas embarcaciones que se dedicaban a esta tarea de manera ilegal hayan dejado la clandestinidad atrás, pero también alarmante que en un lustro haya crecido el sector en un 133 por ciento, añade el Cabildo.

En esa evolución ha tenido que ver tanto el hecho de que no haga falta cumplir ningún requisito específico para que el Ministerio otorgue una licencia como que, una vez concedida, exista muy poco control sobre las embarcaciones.

Turismo de Tenerife solicitó además en su momento que la zona donde se desarrolla la actividad de observación de cetáceos, perteneciente a la Red Natura 2000, contase con el mismo nivel de protección que el Parque Nacional del Teide.

El Cabildo, a través de la empresa pública Turismo de Tenerife, lleva varios años insistiendo en la creación y promoción de actividades turísticas sostenibles, y la observación de cetáceos es una muestra de su implicación con la causa.

Una de sus grandes contribuciones ha sido la creación de la Carta por la Sostenibilidad para el Avistamiento de Cetáceos, que ha supuesto un enorme avance para el sector.

Su precedente, la Carta de Calidad, comenzó a aplicarse en el año 2011.

Un total de 15 empresas configuran en estos momentos la Carta, que representa a 32 embarcaciones, la mitad de las que poseen autorización para la realización de la actividad en la isla.

Las empresas adheridas deben cumplir con toda la normativa vigente en materia ambiental, de navegación, laboral, económica y fiscal y se comprometen además a ser transparentes y a buscar la mejora continua.

Se trata de un documento que ha hecho que el órgano turístico tinerfeño opte a un premio de la Organización Mundial del Turismo a la Innovación y la Sostenibilidad.

Además, la Comisión Ballenera Internacional —organismo que se encarga de regular las leyes globales relacionadas con los cetáceos— incluye la Carta por la Sostenibilidad de Tenerife como ejemplo aplicable en otras zonas del planeta. EFE