EFESanta Cruz de Tenerife

La organización ecologista SEO/BirdLife ha considerado positivo que el Gobierno de Canarias ponga en marcha una estrategia contra el uso de plásticos, pero considera que las medidas orientadas a la reducción de los residuos y para el abandono de este producto son insuficientes.

"La contaminación marina por plásticos representa una seria amenaza para las poblaciones canarias de aves marinas", ha advertido SEO/BirdLife, que reclama la rápida puesta en marcha del Plan de Gestión y Programa de Prevención de Residuos de Canarias (Pircan), que se presentará este mes y que tendría que haberse renovado en 2006.

Además, "una buena parte de los cabildos no cuenta aún con su plan territorial especial de residuos, tal como exige la ley", según señala en un comunicado Yarci Acosta Santana, delegado de SEO/BirdLife en Canarias.

SEO/BirdLife indica que las aves son un gran indicador biológico del estado de salud de los ecosistemas y al respecto entre las afectadas por los plásticos está la pardela cenicienta.

"En los primeros estudios efectuados por investigadores canarios se estimó que el 83% de los pollos de pardela cenicienta analizados tenían plástico en su interior, con una media de ocho fragmentos por individuo, que habrían ingerido junto al alimento aportado por los adultos", advierte SEO/BirdLife.

La pardela pichoneta y la pardela chica también son aves potencialmente afectadas por los plásticos, ya que acumulan con mayor facilidad pequeños fragmentos de plástico que capturan en superficie al confundirlo con sus presas.

"Generalmente se trata de fragmentos muy pequeños, pero también pueden encontrarse plásticos de tamaño mayor, y su acumulación puede causar úlceras, infecciones o incluso ahogamiento. La presencia de plásticos en el estómago también puede crear una sensación de saciedad, que llevaría a la muerte por inanición".

Además, los plásticos más grandes pueden ocasionar enganches y enredos que en ocasiones llevan a amputaciones, ahogamiento o muerte por inanición.

Muchos de los plásticos de los mares canarios provienen de las costas de las islas, pero también de lugares muy alejados de Europa, África y la costa este de Estados Unidos, arrastradas por las corrientes.

Según algunos cálculos, cada marea arroja sobre las playas canarias hasta 120 gramos de pequeños trozos de plástico por metro cuadrado, advierte la organización ecologista.

La solución, según SEO/BirdLife, pasa por cambiar el modelo de consumo, mediante la reducción del uso de plásticos, fomentar el residuo cero, e impulsar una economía circular. EFE

acp