EFESanta Cruz de Tenerife

El consejero de Obras Públicas, Transportes y Vivienda del Gobierno de Canarias, Sebastián Franquis, destacó este viernes la importancia del Plan de Vivienda 2020-2025 para contribuir a solucionar no sólo la "emergencia habitacional", sino también la recuperación de la actividad económica derivada de la crisis sanitaria.

El plan, basado en un pacto por la vivienda consensuado con las fuerzas políticas parlamentarias y con agentes sociales, prevé la construcción de 5.971 vivienda para el alquiler social, la rehabilitación de otras 10.000 y la disposición de ayudas al alquiler para 72.000 beneficiarios, todo lo cual cuenta con una financiación prevista de 664 millones de euros.

La financiación procederá del Gobierno de Canarias, que aportará 546 millones de euros, y del Estado, que destina 118 millones para la construcción de 894 viviendas.

Otras 3.634 viviendas las construirá directamente el Gobierno de Canarias, mientras que 600 serán captadas para el programa de viviendas vacías, 450 se construirán en colaboración pública y privada y 393 corresponderán a otros programas.

Esa financiación es plenamente factible en el escenario socioeconómico derivado de la pandemia, ya que los cálculos están hechos para dos escenarios, uno de recuperación rápida y otro de recuperación lenta, afirmó el consejero.

Tanto los partidos que apoyan al Gobierno de Canarias como los de la oposición mostraron su compromiso con el cumplimiento de este plan, si bien CC-PNC advirtió de las dificultades burocráticas para desarrollarlo, el PP puso el acento en la carencia de suelo por los retrasos en la aprobación de los planes generales municipales y Cs lo consideró poco ambicioso porque faltarían 11.000 viviendas para cubrir la demanda real.

Franquis respondió que todas las viviendas previstas cuentan con suelo para su construcción, la mayor parte (53%) cedido por los ayuntamientos, aunque reconoció que en algunos casos habrá que trabajar en remover obstáculos burocráticos para su disposición efectiva.

También admitió que el plan no cubre la demanda real de 17.000 viviendas sociales, pero señaló que sería imposible e irreal plantear su construcción en seis años, mientras que las casi 6.000 previstas es completamente realista.

Precisamente porque no se puede llegar a toda la demanda se prevén ayudas al alquiler, enfatizó Sebastián Franquis.

El consejero dijo además que es plenamente consciente de que una vez aprobado el plan en el Parlamento, lo que previsiblemente ocurrirá hacia octubre, sigue la etapa más difícil, su ejecución, con todas las dificultades administrativas y burocráticas que supone.

De entrada, la ejecución y la financiación se ha ampliado de entrada a seis años.

Además, para garantizar el cumplimiento del plan, Franquis anunció que se creará la oficina técnica del Plan de Vivienda, encargada de coordinar la ejecución y realizar un seguimiento de las actuaciones.

Sebastián Franquis destacó que este plan se pone en marcha después de ocho años sin que se haya construido ni una vivienda pública en Canarias y en un momento de incertidumbre en coincidencia con la crisis económica y social del coronavirus.

Por eso el Gobierno quiere que este plan contribuya no sólo a "combatir la emergencia habitacional", sino también a la recuperación de la actividad, y en este sentido aseguró que su ejecución producirá hasta 28.000 empleos directos e indirectos.

Otra de las novedades del plan es que, a pesar de que está orientado sobre todo a las necesidades de los cuatro núcleos urbanos de más de 100.000 habitantes y de las zonas turísticas, hay un apartado dedicado a luchar contra la despoblación de municipios de menos de 20.000 habitantes, con 614 viviendas. EFE

acp/spf

(foto)