EFELas Palmas de Gran Canaria

El Ministerio de Migraciones ha anunciado este viernes que va a habilitar nuevos campamentos en Canarias para acoger a los inmigrantes alojados en hoteles, en un plan al que el Gobierno autonómico ha respondido con un mensaje rotundo: las islas se niegan a seguir siendo el único lugar de España donde se queden todos los que llegan en patera.

El ministro del área, José Luis Escrivá, ha presentado este viernes en Las Palmas de Gran Canaria el plan de su departamento para responder a las necesidades de acogida generadas por la crisis migratoria que sufre Canarias, que se apoya, en buena medida, en los terrenos e inmuebles cedidos por el Ministerio de Defensa en tres islas, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y Bankia.

En concreto, Migraciones habilitará con carácter de urgencia campamentos con 6.000 plazas en las islas de Gran Canaria, Tenerife y Fuerteventura para ir acogiendo a los inmigrantes que ahora se reparten por 17 complejos turísticos y, de forma paralela, trabajará para dotar otras 7.000 plazas estables en el interior de inmuebles.

Escrivá ha destacado que "el 90 %" de los 18.348 inmigrantes que han llegado en patera a las islas en lo que va de año "son expulsables a sus países de origen" y ha recalcado que los traslados a la península que puede promover su departamento se ciñen exclusivamente a personas en situación de vulnerabilidad.

Al mismo tiempo, ha anunciado la apertura en las próximas dos semanas de un centro de emergencia en Gran Canaria con personal estable contratado por el Ministerio de Migraciones, que trabajará en coordinación con la Delegación del Gobierno.

Escrivá ha admitido que su ministerio "podría haber llegado antes" a responder a esta emergencia humanitaria, si bien ha estimado, que "hay que mirar hacia adelante", una consideración que ha compartido el presidente canario, Ángel Víctor Torres, quien ha recalcado que "da igual" cómo se ha podido sentir por la actuación del Gobierno de España en esta crisis migratoria, ya que "lo importante es que se solucione" el colapso que vive el archipiélago.

Aunque ha dicho que sólo podrá estar satisfecho "cuando se desmantele" el campamento del muelle de Arguineguín, donde han llegado a hacinarse más de 2.500 personas esta misma semana, Torres ha estimado que "es una buena noticia" que comunidades como la Valenciana, País Vasco, Castilla y León, Extremadura y Aragón y la ciudad de Barcelona se hayan ofrecido a acoger a parte de los 9.000 inmigrantes que permanecen en Canarias.

Torres ha subrayado que las derivaciones a la Península siguen siendo una exigencia de Canarias porque es una "obligación solidaria" establecida en el pacto europeo de asilo y migraciones, al que se oponen países como Polonia o Eslovaquia, y porque las islas sólo pueden acoger a un porcentaje de los inmigrantes que llegan.

"Canarias se rebela, se revira y se opone a ser el único lugar de España donde tenga que quedarse toda la inmigración irregular. Hay un pacto por la migación y el asilo que dice rotundamente que Europa tiene que ser solidaria con las personas que llegan a los territorios fronterizos (...) Se lo digo con rotundidad al Gobierno de España y a la UE: Canarias no aceptará que toda la inmigración quede en Canarias", ha señalado Torres, con gesto muy serio.

En cualquier caso, el presidente ha llamado la atención sobre el hecho de que a Canarias hayan llegado este año más de 18.300 personas aunque sólo permanecen en las islas unas 9.000, lo que quiere decir "que el resto no está aquí", si bien ni él ni Escrivá han aclarado por qué no se da transparencia a las derivaciones que, por lo tanto, se han realizado en los últimos meses al territorio continental español.

Junto al plan de contingencia que Migraciones ha diseñado para que el centro de acogida temporal de Barranco Seco, una nave cedida por Bankia en Las Palmas de Gran Canaria, el colegio León y el cuartel del Regimiento Canarias 50 (Gran Canaria), además de los de Las Canteras y Las Raíces (Tenerife) y El Matorral (Fuerteventura), Escrivá ha confiado en que el impulso a los acuerdos de devolución que España mantiene con Marruecos, Mauritania y Senegal, permitan aliviar pronto la presión que soporta Canarias.

El ministro ha informado de que las carpas de emergencia que se habilitarán en estas tres islas (3.250 plazas en Tenerife, 1.950 en Gran Canaria y 700 en Fuerteventura) estarán disponibles a partir del próximo mes de diciembre y ha recalcado que se sustituirán por 7.000 plazas más estables durante 2021.

Este plan de acogida diseñado por Migraciones supondrá una inversión de 84 millones de euros, de los que 43 procederán de fondos EMAS y 41 de los fondos de recuperación de la UE.

Respecto a la tutela de más de 2.000 menores extranjeros no acompañados, el presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, ha destacado que esto supone un gasto de 20 millones de euros para las arcas de esta región que, por tanto, no puede asumir en solitario esta responsabilidad, de ahí que haya insistido en la necesidad de que sea compartida con otras comunidades. EFE

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