EFESanta Cruz de Tenerife

El nuevo administrador único de RTVC, Francisco Moreno, ha pedido este lunes al Parlamento de Canarias cambios normativos, aprovechando la ley de presupuestos, para sentar las bases de una estructura moderna y profesional que garantice la continuidad del servicio público.

Moreno, que ha comparecido en la comisión de control de RTVC a petición propia para informar de la situación del ente público, no ha pedido más presupuesto del previsto para 2020, aproximadamente el mismo que el de 2019, unos 50 millones de euros, pero sí apoyo para no comprometer el futuro de una televisión que describió como obsoleta y más propia del siglo XX que del XXI.

El administrador único garantizó que sus actuaciones no comprometerán el modelo que decida el Parlamento para RTVC, sea público, privado o mixto, ni las actuaciones del director general que se designe, si bien advirtió de los riesgos jurídicos y deficiencias organizativas y estructurales que acechan a las emisiones.

Los problemas judiciales para la difusión de la señal tras la anulación del contrato vigente por los tribunales son uno de los asuntos urgentes para resolver, así como la liberación de las frecuencias digitales para las emisiones 5G, explicó Moreno, quien reconoció que además le "sangra la vista" al comparar la calidad de la emisión de RTVC, supuestamente en alta definición, comparada con las demás cadenas.

"Los equipos, las cámaras y los aparatos necesitan ser renovados, los actuales se instalaron hace diez años, están amortizados", relató a los diputados, un material obsoleto que se alquila por periodos renovables de seis meses a la antigua productora que realizaba los informativos.

Instó a acabar con esta "decadencia tecnológica" al tiempo que se mejoran los problemas que supone gestionar una platilla de 364 trabajadores, de ellos más de 300 subrogados de las contratas y subcontratas que se ocupaban de los informativos.

Confió en la que la unificación de las plantillas y sus condiciones de trabajo puedan concretarse en un convenio colectivo tanto en televisión como en radio que podría estar concluido antes del verano de 2020.

El administrador único pidió generosidad y compromiso al Parlamento para poder rediseñar el organigrama de gestión y adaptar la estructura y organización de RTVC, una televisión que "sigue en la época analógica del siglo XX", sin estrategia digital, con la misma página web de hace catorce años y sin gestión de la distribución de contenidos por múltiples canales.

Para proceder a esa modernización estructural y organizativa, que debe realizarse con rapidez, Moreno pidió al Parlamento que apruebe enmiendas a los presupuestos autonómicos que le permitan agilizar la gestión y cambiar el organigrama con más flexibilidad.

De hecho, hasta que no pueda poner en marcha la convocatoria de puestos directivos no podrá sustituir a los que ha heredado de la etapa anterior, aclaró Moreno quien, a petición de la diputada de Ciudadanos Vidina Espino informó de que su primera nómina ha sido de 3.400 euros, un tercio de lo que ganaba antes de ser nombrado.

El administrador único no quiso profundizar aún en cuestiones de programación, sobre lo que le preguntaron algunos diputados, porque el trabajo urgente "está más en construir cimientos que en decorar fachadas".

Pero garantizó que a partir de abril empezarán a verse cambios y que su planteamiento no será que las productoras decidan lo que se emite, sino que TVC les demandará lo que necesite para que "los canarios se vean reflejados en su televisión".

Lo prioritario es normalizar la organización y el funcionamiento, flexibilizar las estructuras para garantizar las emisiones sin comprometer el modelo de futuro que decida el Parlamento ni la actuación del director general que se nombre, subrayó.

Vidina Espino, de Ciudadanos, único partido que en su momento votó en contra del nombramiento de Moreno, fue la más crítica con el administrador único, no por su profesionalidad, sino porque la excepcionalidad de este cargo impide la puesta en marcha de la ley de la RTVC en cuanto al nombramiento de la Junta de Control y del director general, explicó.

La representante de Cs denunció que esa excepcionalidad de tener al frente de RTVC a un administrador único es lo que lleva a que éste pida al Parlamento "por la puerta de atrás" que le dé las competencias que corresponderían a la Junta de Control.

José Alberto Díaz-Estébanez, de CC-PNC, también defendió que de haberse elegido una Junta de Control y un director general no habría dudas sobre las competencias que ahora pide el administrador único al Parlamento.

No obstante, comprometió el apoyo de CC-PNC a las demandas del director general, aunque advirtió de que no será un cheque en blanco.

También Luz Reverón, del PP, dijo a Francisco Moreno que puede contar con el apoyo de su partido, que también garantizaron los grupos que apoyan al ejecutivo regional. EFE

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