El diputado de Nueva Canarias (NC) en el Congreso, Pedro Quevedo, ha urgido este miércoles sustituir los campamentos por centros de acogida de inmigrantes, además de realizar derivaciones inmediatas y que haya solidaridad del resto de España y de la UE.

En un comunicado, Quevedo recalca que NC lleva advirtiendo "hasta la saciedad" de que el modelo de campamentos "es inaceptable en Canarias", y que han de habilitarse instalaciones donde "se respeten los derechos de las personas migrantes y se garantice un trato digno y humanitario".

Todo ello a raíz del altercado protagonizado ayer martes por inmigrantes en el campamento de Las Raíces, en Tenerife, que se saldó con una decena de heridos, tres de ellos de gravedad, y ocho detenidos.

Quevedo incide en que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "tiene que tomarse la crisis migratoria de Canarias como una política de Estado estratégica", y anuncia una batería de iniciativas de fiscalización en el Congreso.

Lamenta la falta de respuestas por escrito del Ejecutivo a sus peticiones de una redistribución de los migrantes adultos y menores ante "el desbordamiento e insuficiencia de recursos de atención" disponibles en el archipiélago canario.

Abunda Quevedo en que el modelo de campamentos, tal y como están planteados, significa "dejar a un territorio fronterizo como las islas indefenso frente a una situación que daña los derechos de los migrantes" y, de paso, a "los intereses generales" de Canarias.

Recalca que ese modelo ha demostrado ser "una catástrofe” en otros territorios en los que se ha aplicado, como en la isla italiana de Lampedusa, y advierte: “no vamos a permitir que ocurra” en Canarias.

El diputado de Nueva Canarias describe estos campamentos como "un foco de conflicto por la atención y el trato recibidos, así como por las surgidas entre los migrantes. Una realidad que ha derivado en una tensión convivencial creciente y en una enorme insatisfacción entre los afectados, lo que ha provocado una nueva forma de sinhogarismo".

Propone sustituirlos por "centros de acogida y orientación en los que se analice la situación de cada una de las personas y se respeten sus derechos, incluidos el de poder continuar su viaje al continente y ser derivados".

Ante la gestión “lejana, displicente" del Gobierno, que se limita a "reaccionar ocasionalmente sin entrar en el fondo del problema y con una evidente descoordinación” entre los ministerios de Defensa, Migraciones, Interior y Exteriores, Quevedo se propone dar "un paso más" para hacerle entender que "no vamos a aceptar esta situación".

Exige, pues, que la crisis migratoria de Canarias sea tratada como un “asunto de Estado, estratégico”, no que se aborde con la política de la avestruz, “escondiendo la cabeza cuando no pasa nada” y cuando estalla la tensión, se toman medidas “soterradas e ineficaces, en su mayoría”, con el consiguiente “deterioro” de la situación. EFE