EFESanta Cruz de La Palma

El volcán de La Palma ha entrado en una nueva fase en la que las coladas crecen en altura y van rellenando huecos entre coladas con el flujo de lava que discurre en dirección al mar, y en la que además la presión sobre la tierra ha decrecido.

Por primera vez en muchos días, el director técnico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca), Miguel Ángel Morcuende, ha trasladado a la opinión pública noticias "muy favorables". Ahora la preocupación de los científicos, sin descuidar que una nueva reconfiguración del cono podría modificar la trayectoria de la lava, está en la emisión del penacho de gases y cenizas de valores muy altos de gases dióxido de azufre (SO2), lo que amenaza la calidad del aire en la isla.

Esas elevadas tasas de SO2, unas 37.350 toneladas diarias, han provocado que se sobrepase puntualmente el umbral de valores aconsejados para la calidad del aire en Puntagorda, El Charco y Los Llanos de Aridane.

Según ha podido saber Efe, la concentración de SO2 desde que se inició la erupción volcánica ha superado en dos ocasiones la que establece la Unión Europea para declarar la alerta por la presencia de ese gas en la atmósfera.

De acuerdo con los datos que el Gobierno de Canarias tiene en su página de internet sobre calidad del aire, esos parámetros se superaron durante cinco horas el 23 de octubre en Los Llanos de Aridane y este miércoles en un periodo de tres horas en Puntagorda.

La Unión Europea establece que es obligatorio declarar la alerta si durante tres horas consecutivas se supera la concentración de 500 microgramos de ese gas por metro cúbico.

Además de la calidad del aire, lo que más preocupa a los palmeros en estos momentos es la alta actividad sísmica, que se mantiene en los mismos lugares -Mazo y Fuencaliente- y niveles de profundidad de las últimas semanas, con muy escasa actividad superficial.

Ha aumentado la magnitud y la intensidad, con 24 seísmos sentidos el martes, dos de ellos mayores de magnitud 4, ambos con epicentro a más de 30 kilómetros bajo la superficie.

En las últimas horas se han registrado una docena de terremotos sentidos por la población, uno de ellos de intensidad IV-V: el de magnitud 3,4 que tuvo lugar a las 13.40 horas en Fuencaliente con epicentro a 10 kilómetros de profundidad.

Pese a la dirección favorable de los ríos de lava, el sistema europeo de satélites Copernicus eleva a 911,6 hectáreas la superficie arrasada por la lava del volcán de La Palma, 3,4 más que en el anterior cálculo realizado a primera hora de este miércoles y que, a su vez, coincidía con el del martes a mediodía.

Esta última actualización corresponde a las 15.21 horas de este miércoles y en ella Copernicus también eleva los daños materiales a 2.183 edificaciones destruidas, 21 más, además de otras 113 posiblemente afectadas; al igual que los kilómetros de carreteras desaparecidos bajo las coladas: 66,6, más otros 3,2 en riesgo.

El balance de daños en viviendas según el catastro es de 1.291 edificaciones destruidas, cuatro más que el martes, de las cuales 1.038 son de uso residencial, 135 de uso agrícola, 64 de uso industrial, 30 de ocio y hostelería, 11 de uso público y 14 de otros usos.

De los 7.000 evacuados de sus casas, hay 454 albergados en hoteles de Fuencaliente y Los Llanos de Aridane y 38 personas dependientes alojadas en centros sociosanitarios.

El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, ha anunciado que la próxima semana se podrían adjudicar los 18 primeros pisos adquiridos como solución habitacional provisional para los afectados.

Y ha descartado que el suelo invadido por la lava del volcán de La Palma no será declarado protegido, lo que compete a la administración que representa.

"La voluntad", ha dicho Torres, del Gobierno canario, del Cabildo de La Palma y de los ayuntamientos de El Paso, Los Llanos y Tazacorte, y también de "la sociedad civil", es "recuperarlos para que sean suelos agrarios, sorribos, para que pueda plantarse en ellos".

Torres ha hecho estas observaciones en una rueda de prensa en la que el ministro de Agricultura, Luis Planas, ha revelado que le ha escrito una carta al comisario Janusz Wojciechowski para pedirle que quienes no puedan comercializar sus productos por culpa del volcán puedan cobrar las ayudas del Programa de opciones específicas por la lejanía y la insularidad (POSEI).

De ello se beneficiarían tanto las explotaciones agrícolas directamente arrasadas por las coladas, como las que perdieron cosechas por culpa de la ceniza o por las dificultades de riego ante la rotura de las conducciones de agua preexistentes.

Planas ha anunciado también que ha solicitado la inclusión en el orden del día de consejo de ministros de Agricultura y Pesca de la UE previsto para el 15 de noviembre la emergencia volcánica en La Palma y su incidencia en el sector, para que sea objeto de discusión y sea "sensible" a las peticiones de España y de Canarias.

La intención de estas iniciativas, ha dicho Planas, es conseguir que ante "una situación excepcional" haya "una respuesta excepcional" por parte de la UE.

Planas ha avanzado también que llevará al Consejo de Ministros de la próxima semana la aprobación definitiva de los 14 millones para la compensación de pérdidas en el sector primario para, acto seguido, transferir esos fondos al Gobierno de Canarias y que éste proceda a su reparto entre los beneficiarios. EFE

jmor