EFELas Palmas de Gran Canaria

España devolvió este lunes a Mauritania a 51 inmigrantes que habían llegado irregularmente en los últimos meses a las costas de Canarias, entre ellos, 36 ciudadanos de Mali, según datos hechos públicos este miércoles por el Defensor del Pueblo en su página web.

Este es el tercer vuelo de devolución de inmigrantes irregulares a Mauritania que fleta desde Canarias la Agencia Europea de Fronteras (Frontex) desde que comenzó 2020, de acuerdo con los datos que recoge el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, organismo del Defensor del Pueblo que supervisa esas operaciones.

En su primer informe preliminar del vuelo Tenerife Norte-Nuadibú de este lunes, el Defensor detalla que fueron devueltos a Mauritania 51 extranjeros, "ninguno de nacionalidad mauritana".

Los expulsados de España en ese operativo eran 36 nacionales de Mali, 13 de Senegal, uno de Gabón y otro de Costa de Marfil.

"Se examinaron las condiciones del embarque en el avión, la documentación relativa a las devoluciones y los procedimientos seguidos durante el vuelo. Se realizaron tres entrevistas durante el vuelo", detalla el Defensor del Pueblo, que a estos primeros informes suele añadir luego otro más detallado, con las objeciones o recomendaciones que cree oportuno hacer a las autoridades.

En enero, se fletaron otros dos vuelos de ese tipo, ambos a Nuadibú: el primero el día 20, desde Gran Canaria, con 46 personas expulsadas (34 malienses, siete mauritanos, cuatro senegaleses y un marfileño); y el segundo el 27, desde Tenerife Norte, con 42 personas (38 malienses, tres senegales y un mauritano).

Este tipo de devoluciones se llevan a cabo bajo el paraguas de un acuerdo bilateral firmado en 2003, por el que Mauritania acepta que España le devuelva a cualquier inmigrante que haya llegado irregularmente a las costas de Canarias, con independencia de su nacionalidad, si ha salido de ese país o simplemente ha transitado por su territorio.

Sin embargo, han sido puestas en tela de juicio en las últimas semanas por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y el Servicio Jesuita a Migrantes, por el hecho de que la mayoría de los extranjeros devueltos a Mauritania proceden de Mali.

En una instrucción publicada en julio de 2019, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) pidió a todos los estados que ofrecieran protección a los malieneses y recomendó que, en ningún caso, se devolviera su país de origen los procedentes de las regiones de Tombuctú, Kidal, Taoudenni, Ménaka, Mopti, Ségou and Sikasso, así como de varias zonas de Kourikoro.

A juicio de Acnur, el resto de las regiones de Mali no suponen una alternativa de segura para esas personas, dadas las condiciones de violencia e inestabilidad que vive ese país del Sahel.

Las ONGs que han criticado estas expulsiones reconocen que España se limita a devolver inmigrantes a Mauritania, pero advierten de que puede estar incumpliendo de forma indirecta las recomendaciones de la ONU, porque les consta que luego Mauritania expulsa a los malienses que recibe desde Canarias a Mali.

Preguntado por este asunto la semana pasada precisamente en Canarias, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, defendió que las devoluciones a Mauritania se hacen respetando la legalidad española e internacional y los Derechos Humanos. EFE

jmr