EFEMaspalomas (Gran Canaria)

El Defensor del Pueblo que emplazó al Ministerio del Interior a cerrar el campamento para inmigrantes de Arguineguín (Gran Canaria), Francisco Fernández Marugán, asegura que lo que pasó en ese muelle fue "espantoso" y que el sistema que debería haber velado por los derechos de quienes pasaron allí retenidos hasta tres semanas no estuvo a la altura.

El 29 de noviembre se cumplirá un año desde el domingo en el que la Policía sacó del muelle de Arguineguín, de noche, a los últimos 27 hombres que quedaban en un campamento improvisado donde habían llegado a hacinarse más de 2.500 personas, durmiendo sobre el suelo, en ocasiones sin tiendas para cubrirse del sol ni de la lluvia.

Relevado hace solo unos días en sus funciones por Ángel Gabilondo, Fernández Marugán ha participado este martes un curso para jueces y fiscales sobre Derechos Humanos e Inmigración organizado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en el sur de Gran Canaria, donde ha compartido sus impresiones sobre aquellos momentos.

El entonces Defensor del Pueblo se ha referido en su intervención a varias de las deficiencias y "vulneraciones de derechos" que recogió tanto en el requerimiento de responsabilidades legales que envió al Ministerio del Interior, centrado en el caso de Arguineguín, como en su posterior informe sobre la Ruta Canaria.

Fernández Marugán ha precisado que, pasado un año, no puede dejar de reconocer "el esfuerzo" que han hecho las administraciones para corregir esa situación a través del llamado "Plan Canarias" (el despliegue de alrededor de 7.000 plazas en campamentos provisionales de acogida en Gran Canaria, Tenerife y Fuerteventura).

Al respecto, ha defendido que "todo es mejorable", pero también que esas infraestructuras de primera acogida para quienes llegan en patera le hacen pensar que "Arguineguín no se va a repetir".

Sin embargo, preguntado por los periodistas, Fernández Marugán no ha ahorrado calificativos sobre lo que sucedió en ese muelle hace un año: "Lo que había en Arguineguín en el momento en el cual emitimos el informe de responsabilidades legales era espantoso".

En aquel momento, el Ayuntamiento de Mogán denunció las condiciones de ese campamento ante el Juzgado de Instrucción número 2 de San Bartolomé de Tirajana, pero recibió como respuesta de la juez que inspeccionó el muelle de que las condiciones podían ser "efectivamente deplorables", pero no incurrían en delito alguno.

La Fiscalía de Las Palmas acabó apoyando el archivo de esa causa, al no apreciar relevancia penal en las situaciones que se vivieron en el muelle, si bien dejando constancia que, en su opinión, las condiciones del muelle "no eran las más adecuadas" y "podrían comprometer la dignidad" de quienes allí estuvieron.

La fiscal de Extranjería de Las Palmas, Teseida García, lo ha expresado este martes de manera más breve al interpelar en el curso a Fernández Marugán durante el turno de preguntas que siguió a su conferencia. Arguineguín, ha dicho la fiscal, "fue una vergüenza".

El ya exDefensor del Pueblo ha señalado en su exposición que tiene la impresión de que la Unión Europea trató de replicar el año pasado en Canarias el modelo de islas frontera que ya había probado en el Lesbos (Gracia) o Lampedusa (Italia). Y lo ha hecho para reiterar una frase que, ha recordado, dijo ya en el 4 de diciembre de 2020: "Confinar a los inmigrantes en Canarias no es la solución".

Fernández Marugán ha abogado por permitir que quienes llegan a Canarias y no puede ser expulsados puedan trasladarse a la península y ha llamado a todas las comunidades autónomas a compartir esfuerzos con las islas en la atención a los menores que llegan en pateras, a los que se debe facilitar no solo acogida y manutención, sino también educación y sanidad "como a cualquier otro niño".

Ha defendido, asimismo, la necesidad de que la Unión Europea establezca vías legales de entrada desde los países de África emisores de emigrantes, porque esta es una realidad que "va a seguir" y a la que no se le puede dar la espalda, ha avisado.

"La UE se tiene que preocupar de lo que sucede en esta zona y al sur de esta zona. Si la UE la no asume esas responsabilidades, nosotros lo pasaremos relativamente mal, porque están ahí, llaman a nuestra puerta y seguirán llamado", ha recalcado. EFE

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