EFEVecindario (Gran Canaria)

El abogado de la familia de Yéremi Vargas, Marcos García Montes, ha afirmado este martes que tiene la "convicción absoluta" de que Antonio Ojeda está relacionado con la desaparición del niño, en 2007, y que hubo más implicados en el caso, de modo que El Rubio al menos "fue cooperador necesario".

En una rueda de prensa que ha ofrecido junto a la madre y el abuelo del pequeño, desaparecido el 10 de marzo de hace 14 años cuando jugaba en un solar junto a su casa, en la localidad de Vecindario (Gran Canaria), García Montes ha subrayado que es el propio Antonio Ojeda el que se ha situado en sus declaraciones en el lugar de los hechos y ha dado detalles de cómo iba vestido el niño ese día e, incluso, del color de sus gafas.

Además, ha remarcado la importancia de la revelación que Ojeda hizo a dos compañeros de prisión cuando cumplía condena por agredir sexualmente a otro menor, al explicarles que Yéremi se ponía de "color azul", reacción que concuerda con un detalle médico que solo conocía la familia: el niño padecía cianosis, que se le disparaba en situaciones de estrés. También ha remarcado una frase que comentó a sus compañeros de prisión: "Se nos fue de las manos".

Esas palabras, sumadas a los detalles que dio sobre la muerte del niño, al que dice que le prendieron fuego sobre un colchón y que le echaron un disolvente, delatan que hubo otras personas que intervinieron en los hechos, ha opinado el letrado, quien ha añadido que Ojeda también contó a su exmujer que "aquel día estuvo allí" y que un testigo lo vio.

El abogado ha considerado que el silencio que mantiene Antonio Ojeda, quien se ha negado a declarar sobre esas revelaciones que hizo y solo ha respondido a una pregunta de su abogado para negar su autoría, se pueden convertir en algo perjudicial para él, en caso de que prospere toda la prueba que esperan recabar y presentar en el juzgado. "Su silencio debe ser interpretado por un tribunal", ha referido.

García Montes ha informado de que el testigo que vio a Ojeda, un niño de 11 años entonces, Iván, afirma que solo había en la zona un coche blanco, el del Rubio, y declarará el próximo 5 de noviembre ante el titular del Juzgado número 2 de San Bartolomé de Tirajana, Juan Manuel Hermo, tras la reapertura de la investigación a petición de la familia.

Ese día también prestará declaración la madre de Yéremi, Ithaisa Suárez, ha indicado el abogado, quien ha considerado que estas declaraciones suponen la "punta del iceberg" de unas diligencias que confía en que concluyan con la apertura de auto de procesamiento contra Antonio Ojeda como supuesto autor de la desaparición y, si reúnen pruebas del cadáver, de su asesinato.

Tras estas comparecencias, el letrado pedirá al juez la declaración de la exmujer de El Rubio y del abuelo José Suárez, y espera que las otras diligencias que ha reclamado y que ha tenido que recurrir ante la Audiencia de Las Palmas le sean favorables.

Se trata de la petición para que presten testimonio también los dos presos, documentación de los dos internos y sus permisos para demostrar que es "falso" que fueran favorecidos por el hecho de revelar lo que les contaba El Rubio, y declaren el médico que trató a Yéremi y un funcionario de prisiones que también escuchó la versión de Antonio Ojeda sobre lo ocurrido al niño, ha explicado el abogado.

También esperan conseguir nuevas declaraciones de personas que puedan sabe algo acerca de la desaparición del niño, a las que aseguran el anonimato como testigos protegidos si se deciden a colaborar.

García Montes ha confiado en que se puedan ir recabando pruebas y en que se prorrogue la apertura del caso el tiempo necesario para llegar al final de la investigación, sobre la que ha sido crítico por los errores que cree que se cometieron en el pasado.

Unos errores que no atribuye solo al juez, al que pidió en su día que se le apartara del caso y al que ahora reconoce el paso que ha dado para poder continuar, aunque ha advertido que está dispuesto a recusarlo si considera que obstruye la investigación. EFE