EFELas Palmas de Gran Canaria

Canarias recibió durante la primera quincena de marzo una sola patera (una neumática) con 56 ocupantes, lo que evidencia un parón en la Ruta Atlántica como no se recordaba desde hace dos años, en concreto desde la misma quincena de 2020, en los días previos al inicio del confinamiento.

En aquellos quince días de 2020, llegaron a las islas 49 personas en tres pateras, que elevaron el saldo acumulado de entradas irregulares por mar a Canarias a 1.230 personas hasta esa fecha, según los datos que publica el mes el Ministerio del Interior.

La llamada Ruta Canaria está en estos momentos en cotas nunca vistas desde la crisis de los cayucos de 2006, con 5.552 personas llegadas desde el 1 de enero al 15 de marzo, lo que supone duplicar las cifras de 2021, cuando en estas fechas se contaban 2.580.

Sin embargo, a las distintas organizaciones que trabajan con inmigrantes les ha llamado la atención el parón que se aprecia en las últimas semanas: hasta la llegada de la neumática con 56 personas (33 hombres, 18 mujeres y cinco niños) rescatada en Fuerteventura al 9 de marzo se habían encadenados 13 días sin llegadas a las costas de Canarias.

No sucedía desde el confinamiento y, desde el 9 de marzo hasta hoy, día 17, no ha habido ningún rescate más en Canarias.

Ello no significa que la Ruta Atlántica no se pueda reactivar en los próximos días (en 2020 lo hizo) ni tampoco que no esté habiendo salidas: al contrario, muchos jóvenes africanos continúan esperando en las costas de Marruecos y el Sáhara, fundamentalmente, o incluso más al sur, su oportunidad para cruzar a Canarias y lo siguen intentando, a veces con consecuencias trágicas.

Cuarenta y cuatro personas, entre ellas varios bebés, murieron el 12 de marzo al naufragar una patera cerca de las costas de Tarfaya, que presumiblemente se dirigía a Fuerteventura, la isla más cercana a esa localidad de Marruecos, de la que solo dista 103 kilómetros.

Sin embargo, las cifras de llegadas de inmigrantes a Canarias llevan tres quincenas desacelerándose, tras haber alcanzado un pico de 2.404 personas del 16 al 31 de enero (a razón de 150 diarias).

En la primera quincena de enero llegaron 790 personas en 19 pateras; en la segunda 2.404 personas en 52 barcas; en la primera de febrero, 1.559 personas en 30 pateras; en la segunda, 743 personas en 14 barcazas; y en la primera de marzo, 56 personas en una zódiac.

En el caso de la península y Baleares, las llegadas de inmigrantes en patera ya están a la baja: del 1 de enero al 15 de marzo alcanzaron la costa o fueron rescatados en esa zona 1.640 personas en 153 pateras, 89 personas menos que en 2021 (-5,1 %).

No obstante, el balance de las cinco primeras quincenas del año en el conjunto de España sigue condicionado por las cifras acumuladas de Canarias, que, pese a su desaceleración, son altas.

Desde el 1 de enero, han entrado de manera irregular por las costas españolas 7.254 inmigrantes en 276 pateras, lo que supone 2.877 personas más que en el mismo período del año pasado (+65,7 %).

Los datos del conjunto del país también incluyen 19 entradas por mar a Ceuta (49 menos que hace un año, -72,1 %), y 43 a Melilla, que el año anterior no había experimentado ninguna a 15 de marzo.

Por vía terrestre, saltando la valla fronteriza, han entrado en lo que va de año irregularmente en Ceuta y Melilla 1.022 personas, 721 más que el año pasado, lo que supone un alza del 239,5 %. EFE