EFELas Palmas de Gran Canaria

La Federación de Asociaciones de Africanas en Canarias y colectivos de inmigrantes de las islas piden a las administraciones implicadas una mejor gestión de la crisis migratoria que afecta a esta frontera sur de Europa y el fin de la "ola de racismo y xenofobia" detectada en esta región.

En una rueda de prensa telemática, este colectivo, representado por diferentes asociaciones, ha mostrado su "preocupación y rechazo" ante la falta de "una respuesta adecuada" a la situación migratoria, un fenómeno respecto del que creen que se ha instalado la "dejación y la carencia de recursos alojativos", tal y como ha indicado la representante de la Plataforma SOS Racismo, Esther Ortega.

Estas entidades quieren respuestas a la "desatención y falta de humanidad en el trato indigno" que consideran que se ha a los migrantes llegados en pateras y cayucos a las Islas, algo que rechazan al igual que "los bulos y el lenguaje de odio y xenofobia" que se está dando en Canarias.

Al considerar "inadmisible" que el Atlántico se convierta "en la tumba de estos migrantes", como ocurrió en el Mediterráneo, estas asociaciones instan a buscar soluciones para "evitar muertes en el mar" desde una política migratoria que posibilite que la denominada ruta canaria sea "segura, regular y ordenada".

Los migrantes "no quieren quedarse en Canarias, sino viajar a Europa", por lo que hay que establecer vías para facilitar una gestión eficaz y evitar el colapso, recalcan.

Esta es la idea en la que ha ahondado el secretario de la Federación de Asociaciones Africanas en Canarias, Teodoro Bondyale Oko, que ha hecho hincapié en la necesidad de gestión, porque, ha advertido, "las migraciones no van a parar".

Los cayucos y pateras "van a seguir llegando si no hay una respuesta adecuada en los países de origen", y hay que tener "preparación y disponibilidad para una acogida humanitaria, no improvisada", porque esta mala gestión puede llevar al conflicto y a problemas de convivencia, asegura.

Para Bondyale, la solución es la "gestión adecuada del flujo migratorio", porque además del problema alojativo, las rutas migratorias que se dirigen a Canarias son "muy peligrosas".

"No es humanitario que una persona esté más de 14 días en el muelle de Arguineguín durmiendo en el suelo sin condiciones higiénicas, viviendo en polideportivos sin infraestructuras adecuadas o en albergues sin poder salir", ha referido.

La gente "protesta por alojarles en complejos hoteleros, porque lo ven como un lujo, cuando la realidad es otra", ya que el migrante está en "situación de precariedad" y solo "quiere continuar su viaje a Europa", ha subrayado en referencia a la polémica que ha suscitado la acogida en establecimientos turísticos de inmigrantes llegados a Gran Canaria, una solución de emergencia que han brindado empresarios del sector que mantenían cerradas sus instalaciones por la covid-19 ante la falta de recursos a disposición de las administraciones.

Sobre las muestras de odio que, a su juicio, se detectan hacia el colectivo tanto en redes sociales como entre parte de la sociedad isleña, Bondyale ha lamentado que se haya extendido un vocabulario "racista y de xenofobia", además de noticias faltas y bulos que son "apoyados por una parte de la opinión pública".

El lenguaje "está contaminado, trata de asociar la inmigración con la pandemia y el peligro, crear alarma. Se ha bajado la guardia en el vocabulario de acogida", ha aseverado.

Por su parte, la representante de la Federación de Países, Mikely Alegaron, ha insistido en el "no rotundo a este acto de racismo y xenofobia del que son objeto los migrantes", que es algo que "sorprende y preocupa" y que se ha convertido en "una ola de odio" que es "muy triste".

Alegaron ha recordado que el migrante es "la víctima de la situación, que depende de los gobernantes de países de origen y destino" y huye de una situación crítica en sus países.

Hay que "eliminar el vocabulario grotesco contra ellos, de racismo y discriminación", para, de esta forma, "ponerle sensibilidad y corazón" al fenómeno migratorio, ha referido.

A su juicio, la ciudadanía tiene un papel importante en "parar entre todos este escenario de discriminación". EFE

1011668

lbl/pcr

(foto)