EFEAna Santana Santa Cruz de Tenerife

La Sociedad Española de la Psicología Clínica y de la Salud ha desarrollado una serie de pautas para que los médicos de Atención Primaria puedan identificar en pacientes con covid-19 persistente síntomas psicológicos, desde los leves como ansiedad e insomnio hasta trastornos mentales graves.

La presidenta de la Sociedad Española para la Psicología Clínica y de la Salud, la psicóloga tinerfeña Karina Tiripicchio, explica en una entrevista a EFE que se trata de ayudar a trabajar la parte emocional que puede desencadenar la persistencia a largo plazo de los síntomas del coronavirus en los llamados pacientes "long-covid".

Para ello los psicólogos clínicos han realizado sus aportaciones a la Guía Clínica para la Atención a los Pacientes con Covid Persistente que han presentado 48 sociedades científicas del país a propuesta de la Sociedad Española de Médicos de Familia (SEMG) y los colectivos autonómicos de pacientes Long Covid ACTS.

"Cada sociedad ha trabajado un documento y se ha realizado una puesta en común con recomendaciones para la Guía, que se ha entregado a la Organización Mundial de la Salud porque hasta ahora, no había literatura científica que ayudase a los profesionales a identificar qué está pasando con la Covid Persistente", precisa Karina Tiripicchio.

Se trata de fomentar el abordaje integral en la atención y la Guía propone "una mirada holística" hacia el paciente, de la que también forman parte los factores emocionales.

Y éstos dependen en ocasiones de si los síntomas físicos se prolongan en el tiempo. Hasta ahora el abordaje al paciente se realiza más desde la experiencia médica que de la evidencia científica, por lo que la Guía Clínica de atención al Long Covid se ofrece como un instrumento "vivo" que se revisará en función de las nuevas evidencias.

Como ejemplo, Karina Tiripicchio indica que a raíz de una secuela o síntomas físicos por haber padecido Covid se pueden derivar síntomas psicológicos, como ha sucedido en pacientes que tosen todo el rato, lo que altera su forma de vida cotidiana e influye en su estado de ánimo.

Se están empezando a identificar los síntomas que pueden padecer pacientes que tuvieron covid de forma leve o moderada y que después de un año aún muestran alteraciones neurológicas o necesitan de asistencia del otorrino, logopeda, fisioterapeuta, digestivo o aparato motor.

Estos pacientes van a recurrir a la Atención Primaria y en ese ámbito la Sociedad Española de Psicología Clínica y de la Salud ha efectuado recomendaciones para que los facultativos puedan detectar si la persona que acude a su consulta presenta síntomas de ansiedad, insomnio o depresión leve, y los pueda distinguir de trastornos más graves, como estrés postraumático o ideación suicida.

En el caso de afecciones graves el paciente debería ser derivado a la unidad de salud mental y en el de los síntomas leves, se dan pautas para valorar si necesita ser atendido por un psicólogo clínico en el Centro de Atención Primaria, de contar con estos profesionales.

En lo que respecta a la población en general, la presidenta de los psicólogos clínicos españoles considera que la pandemia "nos está poniendo a prueba a todos" pues cuando hay un acontecimiento inesperado como el actual "te encuentras lo mejor y lo peor: personas que trabajan, luchan, son generosas y solidarias y no se lamentan, y otras se vuelven más irritables, impertinentes, individualistas y egoístas".

Es inevitable observar un clima emocional general distinto al previo a la pandemia y Tiripicchio subraya que nota fundamentalmente "cansancio, ganas de salir y llegar ya a un final que no está claramente definido ni visualizado".

Se observa también en cómo hay más gente intolerante e impaciente con asuntos cotidianos como el tráfico, algo que probablemente tenga que ver con el instinto de supervivencia, con tener una actitud "un poquito más a la autodefensiva".

Por su experiencia en el Centro Mencey de Psiquiatría, Psicología y Logopedia Karina Tiripicchio destaca que este último año ha aumentado bastante la demanda de consultas "no para hablar de covid, sino de cómo a raíz de esta pandemia se han puesto a prueba situaciones familiares o de pareja, que ya tenían sus dificultades y ahora se ven agudizadas".

"Ahora se pasa mucho tiempo en casa y hay pocas oportunidades de distraernos de ese malestar que pueda haber, cuando antes te ibas de viaje o de fin de semana y actividades con amigos. Había más variables distractoras del malestar y esto la pandemia lo ha puesto en evidencia al desnudo", precisa la psicóloga clínica.

Y junto a estos factores están los problemas colaterales de la covid-19, los económicos y laborales y la incertidumbre que pesa sobre ellos, lo que está "tensando emocionalmente y esto agota y deriva en un estrés emocional que hace que la gente pida ayuda".

"Nos va a ir mucho mejor si ponemos la atención en lo que sí podemos manejar de nuestra vida. Es como surfear la ola: no puedes controlar el recorrido de la ola en el mar pero puedes elegir cogerla o no, y la estabilidad en tu tabla depende de ti", recomienda. EFE

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