EFELas Palmas de Gran Canaria

La Consejería de Derechos Sociales del Gobierno canario ha puesto en marcha un programa dirigido a detectar la explotación sexual de menores y a atender a sus víctimas, una problemática, advierten sus responsables, "extendida y normalizada" en redes sociales e internet.

La consejera, Noemí Santana, ha explicado que este programa, denominado "Alondra", comenzó el pasado 1 de julio con 103 profesionales y 31 menores residentes de hogares de acogida de Gran Canaria, además de dos con seguimiento individualizado.

El objetivo es continuar con este trabajo hasta final de año para, en unos meses, extender la red de detección y atención a otras islas, con especial interés en el sur de Lanzarote, Fuerteventura y Tenerife, donde se ha detectado mayor vulnerabilidad de los jóvenes a esta problemática.

La técnico que coordina este proyecto, Patricia García, del grupo Opción 3, ha señalado que "nace de los equipos de prevención familiar, que detectaron la necesidad de abordar la explotación sexual de menores desde recursos especializados".

Se trata de una problemática "más extendida y normalizada de lo que puede parecer", ya que el "intercambio de beneficio económico o material por fotos o vídeos es común entre los jóvenes".

El programa se basa en la estructura que ya existía del proyecto "Rumbo" en tres líneas de trabajo, como la detección de este problema por parte de los profesionales que trabajan con menores, la prevención de conductas de riesgo en hogares de acogida, educación psicoeducativa para la adaptación al mercado laboral de adolescentes en riesgo y víctimas de explotación, todo desde una perspectiva de género.

Se ha comenzado en menores de centros de acogida por ser un colectivo "más vulnerable", con los que se ha visto una "respuesta positiva" y una "experiencia de utilidad" al generar con ellos espacios de trabajo y de reflexión sobre la afectividad, la violencia o los contenidos sexuales.

El objetivo es frenar la "normalización del intercambio de su cuerpo por un beneficio material", algo que, como ha indicado García, no es entendido como prostitución y no se visibiliza como explotación sexual.

Actualmente en redes sociales "los menores están en riesgo porque no son conscientes de dónde se meten, ni tampoco los adultos que los acompañan".

Los jóvenes son los más vulnerables a esta situación porque el envío de material de contenido sexual a cambio de dinero está "muy extendido".

Según ha asegurado la técnico de Opción 3 no hay un perfil concreto dentro de esta problemática pero los jóvenes en casas de acogida son especialmente vulnerables por su pasado y vivencias anteriores, en las que no han aprendido a "tener relaciones sanas o a gestionar las necesidades de afecto".

La adolescencia, ha dicho, es "un buen momento para reparar dicho daño y crear relaciones más sanas".

Según los datos de explotación sexual que recoge el informe del Instituto de Igualdad, en Canarias en torno a 2.500 mujeres ejercen la prostitución, un negocio que mueve 20 millones de euros.

La mayoría de estas mujeres pertenecen, ha detallado la consejera Noemí Santana, a "entornos vulnerables económicamente" debido a "baja formación académica", y en un gran número de casos ha sufrido violencia física, sexual e institucional, ha explicado Santana.

El objetivo del programa Alondra es realizar un trabajo con estas mujeres y jóvenes para que "no se llegue a esta situación", en un programa "pionero en Canarias que ha empezado por Gran Canaria y se extenderá a otros puntos del archipiélago. EFE